El tiempo vuela, pero el papel impreso tiene la virtud de detenerlo. Al abrir los archivos de nuestra hemeroteca de La Opinión, el olor a tinta vieja nos transporta a un Torreón de hace 50 años; una ciudad en pleno crecimiento, donde el Centro Histórico era el corazón palpitante del comercio y las familias se reunían frente a las páginas del diario para planear el regalo del 10 de mayo.
Recorrer los anuncios de mayo de 1976 es pasear por un inventario de la nostalgia. Nombres que hoy son leyendas urbanas o pilares del comercio local desfilaban en nuestras páginas.
- Comunidad
Tiendas como La Ciudad de París, con su aire distinguido, o el Nuevo Sistema Mitrani, competían por la atención de los laguneros.
Para quienes buscaban tecnología de punta para el hogar, estaban Círculo Ártico, Gelsa, Aga Descuento y Soriana, que ya se consolidaba en el gusto de la región.
Si la intención era renovar el mobiliario, Casa Garza y Muebles Zaragoza presentaban lo último en diseño para la época, mientras que la elegancia personalizada quedaba en manos de la prestigiosa Joyería Vanye.
“Precios muy especiales”: ¿Qué se compraba con los pesos de entonces?
Bajo el encabezado “Para mamá, un regalo especial… a precio muy especial”, la publicidad de 1976 nos revela una economía que hoy parece de fantasía, pero que en su momento representaba el esfuerzo de los trabajadores laguneros.
En la sección de línea blanca, una moderna lavadora se anunciaba como el sueño de cualquier hogar por $4,785 pesos. Para complementar la cocina, una licuadora de 4 velocidades se ofrecía en $850, mientras que la famosa olla exprés, aliada de las comidas familiares, costaba apenas $389.
Incluso el mobiliario tenía cifras que hoy nos obligan a frotarnos los ojos:
• Un comedor completo para las reuniones del domingo: $5,419.
• Una recámara nueva para mamá: $3,095.
• Enfriadores y ventiladores: Vitales para el eterno calor de La Laguna, se encontraban por menos de mil pesos.
Moda y joyería: El detalle personal
Pero no todo era funcionalidad para el hogar. La hemeroteca nos recuerda que a las mamás de los setenta también se les consentía con moda y brillo. Los anuncios de ropa mostraban las tendencias de la década: pantalones de talle alto, blusas con estampados llamativos y una amplia oferta de ropa íntima.
Por su parte, la Joyería Vanye tentaba a los caballeros y a los hijos con vitrinas impresas llenas de brazaletes, collares, gargantillas y arracadas, recordándonos que el brillo de una joya ha sido, por generaciones, el símbolo predilecto para agradecer el amor de una madre.
Este repaso por La Opinión de 1976 no es solo una lista de precios; es el retrato de una sociedad que, hace medio siglo, recorría las mismas calles que nosotros, con la misma ilusión de ver sonreír a mamá cada diez de mayo.
Un salario mínimo menor a los 100 pesos
Para dimensionar lo que estas cifras representaban en el presupuesto familiar, basta con mirar el contexto económico de la época: en 1976, el salario mínimo en zonas urbanas como Torreón rondaba los $78.60 pesos diarios.
Bajo esta perspectiva, adquirir la moderna lavadora de $4,785 pesos que se anunciaba en nuestras páginas equivalía a invertir más de 60 días íntegros de trabajo, lo que refleja que el regalo para mamá no solo era un gesto de afecto, sino un verdadero esfuerzo de ahorro y planificación para los hogares laguneros de hace medio siglo.