La crisis sanitaria en la zona metropolitana de Puebla alcanzó un punto crítico tras la intervención de la Profepa en el relleno sanitario de Chiltepeque, pues luego de una serie de denuncias por "ríos de agua rojiza" que contaminaban los campos de Santo Tomás Chautla, se determinó la CLAUSURA.
Esta situación ha escalado y ahora se ha dado una respuesta oficial por parte de la empresa Rellenos Sanitarios (RESA), que hoy busca dar certeza sobre el destino de las miles de toneladas de basura que genera la quinta metrópoli más grande de México.
Lluvias empeoran la generación de lixiviados en el relleno Sanitario de Chiltepeque
La situación del relleno empeoró con las intensas lluvias recientes, las cuales provocaron que los lixiviados, líquidos altamente contaminantes derivados de la basura, se desbordaran del relleno sanitario de Chiltepeque, alcanzando el río Alseseca y la presa de Valsequillo.
Ante la gravedad del riesgo ambiental, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) procedió a una clausura "parcial y temporal" del sitio, fundamentada en la necesidad de proteger la salud pública y los recursos hídricos.
Esta medida agravó una crisis que ya arrastraba la región desde 2024, cuando la clausura definitiva del relleno de Calpan-Cholula obligó a ocho municipios a enviar sus residuos a Puebla capital, incrementando drásticamente la carga operativa de Chiltepeque.
Mientras que el Ayuntamiento de Puebla informó que el servicio en la capital se mantendrá normal, municipios como Cuautlancingo han tenido que suspender la recolección por completo ante la falta de alternativas para la disposición final.
Este es el plan de RESA para salvar la contingencia operativa
Ante la resolución federal, la empresa concesionaria RESA emitió un comunicado oficial este 14 de mayo de 2026, fijando su postura y detallando las acciones de su parte para resolver la contingencia.
La compañía calificó la clausura como un "procedimiento preventivo y temporal" limitado a ciertas áreas operativas, atribuyendo los incidentes a condiciones extraordinarias de lluvia intensa que impactaron la operación del sitio.
Para garantizar la continuidad del servicio esencial y cumplir con la norma NOM-083-SEMARNAT-2003, RESA ha puesto en marcha las siguientes medidas:
- Implementación de un esquema operativo de organización y control de ingreso, basado en criterios técnicos de seguridad y capacidad operativa.
- Ejecución de trabajos de adecuación técnica y reorganización interna en el menor tiempo posible para optimizar las condiciones de mantenimiento.
- Coordinación escalonada con los municipios aledaños para la disposición de residuos, con el fin de estabilizar las condiciones ambientales del relleno.
La empresa enfatizó que mantiene una disposición permanente al diálogo con las autoridades para asegurar un manejo responsable y sustentable de los residuos sólidos urbanos, mientras que la Profepa advirtió que la reapertura total dependerá de que RESA acredite fehacientemente la minimización de los riesgos ambientales.
Por ahora, el futuro de la basura en la zona metropolitana depende de la efectividad de estos trabajos de adecuación técnica bajo la lupa de la autoridad federal.
ERV