Comunidad

¿Por qué el 12 de octubre se celebra la Romería en Zapopan?

Detrás de los nueve kilómetros de fe y danzas tradicionales se oculta una centenaria historia de auxilio ante pestes y tormentas en el valle de Atemajac.

La Virgen de Zapopan es recibida en la Catedral de Guadalajara. | Catedral Metropolitana de Guadalajara. | Facebook
Luis Gómez
Guadalajara, Jalisco.

Cada año, las calles entre Guadalajara y Zapopan se abarrotan de fe, música y colorido para acompañar el regreso de una de las figuras más veneradas de Jalisco. 

Sin embargo, pocos conocen los acontecimientos históricos y los momentos críticos que fijaron este día en el calendario de millones de personas.

¿Por qué se celebra la Romería de Zapopan el 12 de octubre?

Las peregrinaciones anuales iniciaron de forma oficial en 1735 con fecha fija en el mes de octubre, tiempo en que concluía el periodo de lluvias en la Perla Tapatía, teniendo como primera fecha el día 4 de octubre.  

Fue hasta 1951 cuando se determinó llevar a cabo el gran retorno de la Virgen de Zapopan el día 12 de octubre. Desde entonces, este hito marca la culminación del recorrido que realiza la figura por cientos de parroquias desde la primavera. 

Hoy en día, la llamada "Llevada" reúne a multitudes que recorren alrededor de nueve kilómetros en un despliegue de tradición, danzas de raíz prehispánica y fervor social, un legado tan profundo que ha sido reconocido a nivel mundial como Patrimonio Cultural Inmaterial.

¿Sabías que una serie de catástrofes naturales y epidemias dieron vida a esta peregrinación?

La historia comenzó en 1530 con la llegada del fraile franciscano Antonio de Segovia al valle de Atemajac. El religioso portaba consigo una pequeña figura de la Inmaculada Concepción para respaldar las labores de evangelización. 

Pronto, la imagen ganó el aprecio de las comunidades originarias y de los pobladores españoles tras intervenir como un símbolo pacificador en la región. Su devoción creció tanto que se organizaron los primeros traslados con la finalidad de recaudar fondos para edificar su santuario.

El punto de quiebre ocurrió a finales del siglo XVII y principios del XVIII. En 1695, severas pestes y tempestades azolaron Guadalajara, motivando el traslado de la imagen a la ciudad para solicitar su auxilio. 

La posterior mejora en el entorno desató una notable gratitud popular. Años después, en 1734, un nuevo brote epidémico y fuertes tormentas llevaron a las autoridades eclesiásticas a repetir la procesión. 

Al cesar las emergencias, la Virgen recibió el nombramiento de protectora contra rayos, pestes y tempestades, estableciéndose que visitaría cada año los templos locales durante la temporada de lluvias.

LG

Tags relacionados
noticia escrita por
Luis Gómez

Editor web en Telediario Guadalajara. Licenciado en Comunicación Pública en UDG, licenciado en Filosofía en el Seminario Diocesano de Guadalajara. Escribo notas policiacas, historias de Jalisco...

Aviso legal

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de TELEDIARIO; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.