Habitantes del denominado Distrito Centro de Saltillo hicieron un llamado a las autoridades municipales ante el incremento de bares que, aseguran, incumplen con los horarios de operación y generan altos niveles de ruido durante la madrugada.
De acuerdo con vecinos de sectores como las calles Bravo y General Cepeda, algunos establecimientos continúan operando más allá de lo permitido, afectando directamente la calidad de vida de quienes habitan en la zona, principalmente por el volumen de la música que traspasa muros y viviendas.
Un residente, quien solicitó anonimato por temor a represalias, señaló que han buscado en reiteradas ocasiones un acercamiento con el alcalde Javier Díaz, sin obtener respuesta.
“Lo primero es que la autoridad tiene que responder. Hemos acudido varias veces a solicitar audiencia conforme a la ley y no hemos sido atendidos”
El vecino también acusó falta de acción por parte de dependencias municipales, particularmente del área de Centro Histórico, al considerar que no han dado solución a la problemática que, afirma, va en aumento.
En su testimonio, dejó en claro que la inconformidad no es contra personas o negocios en particular, sino por el incumplimiento de normas.
“No hay un tema personal contra nadie, lo único que pedimos es que se respeten las reglas”, puntualizó.
¿Qué irregularidades denuncian vecinos por bares en el Centro de Saltillo?
Entre los casos señalados, mencionaron un establecimiento ubicado en la esquina con Escobedo que presuntamente opera sin permisos adecuados y sin identificación visible, lo cual contraviene la normativa vigente en materia de seguridad y funcionamiento de negocios.
Los denunciantes aseguran que el lugar funciona bajo una fachada distinta y que no cuenta con el cambio de uso de suelo requerido, proceso que —afirman— debe incluir la autorización de vecinos colindantes.
También acusaron posibles irregularidades en instalaciones eléctricas que, según dijeron, fueron colocadas incluso sobre viviendas aledañas, lo que representa un riesgo adicional.
Aunado a ello, señalaron actitudes de prepotencia por parte de responsables del establecimiento, quienes habrían desestimado las quejas por el volumen excesivo.
“Estoy a 150 metros y se escucha claramente. La respuesta fue: ‘mi negocio es hacer ruido’”, relató el afectado.
Los vecinos indicaron que existe un oficio entregado a las autoridades el pasado 4 de marzo, en el que solicitaron intervención formal ante la operación irregular de varios bares; sin embargo, hasta el momento no han recibido respuesta.
Piden intervención directa del alcalde Javier Díaz
Ante la falta de atención, los habitantes hicieron un llamado directo al alcalde Javier Díaz para que intervenga y garantice el cumplimiento de la normativa vigente.
Advirtieron que existe preocupación por posibles represalias o presuntos vínculos entre empresarios y funcionarios, lo que —consideran— podría estar influyendo en la falta de acción.
“Necesitamos certeza de que se aplicará la ley. Hoy no tenemos seguridad de que esto no siga creciendo”, señalaron.
Finalmente, los vecinos reiteraron su disposición al diálogo y a colaborar con las autoridades, siempre que se priorice el orden y el respeto a la legalidad en la zona.
IJCA