La salud del hígado suele pasar desapercibida hasta que aparecen complicaciones, por lo que la prevención mediante revisiones médicas periódicas y hábitos saludables resulta fundamental para evitar daños mayores.
Así lo señaló la doctora Linda Muñoz, especialista en hepatología, quien explicó que no existe un solo estudio para evaluar este órgano, sino un conjunto de pruebas que permiten detectar alteraciones a tiempo. Entre ellas destacan las pruebas de funcionamiento hepático, perfil de lípidos y biometría hemática, análisis que forman parte de un chequeo general recomendado al menos una vez al año.
La especialista advirtió que uno de los principales problemas es que pequeñas alteraciones en los resultados suelen ser ignoradas, lo que retrasa diagnósticos oportunos. En algunos casos, dijo, los pacientes llegan a consulta con padecimientos avanzados debido a que no se dio seguimiento a variaciones mínimas en sus estudios.
Entre los factores de riesgo más comunes, Muñoz destacó la diabetes, ya que niveles inestables de glucosa pueden afectar directamente el hígado. Asimismo, subrayó la importancia de evitar el sobrepeso y la obesidad, condiciones estrechamente relacionadas con enfermedades como el hígado graso.
El estilo de vida también juega un papel determinante. La especialista recomendó realizar al menos 30 minutos diarios de actividad física, como caminar, trotar, nadar o andar en bicicleta, además de mantener una alimentación equilibrada distribuida en varias comidas al día.
A pesar de los riesgos, el hígado posee una notable capacidad de regeneración, lo que le permite recuperarse incluso tras episodios de enfermedad. Sin embargo, esto no debe ser motivo para descuidar su cuidado, ya que factores externos como el uso de medicamentos pueden provocar daños.
Estos son los riesgos para el hígado que los fármacos pueden provocar
En este sentido, la hepatóloga alertó sobre la hepatotoxicidad asociada a ciertos fármacos, como algunos antibióticos y tratamientos para el colesterol, así como la interacción entre múltiples medicamentos, especialmente en adultos mayores.
Uno de los riesgos más importantes es el consumo de alcohol durante tratamientos médicos, ya que puede potenciar los efectos de los medicamentos y causar daño hepático severo.
Finalmente, Muñoz enfatizó que la prevención sigue siendo la mejor herramienta: realizar chequeos periódicos, mantener hábitos saludables y evitar la automedicación son claves para proteger un órgano vital que, aunque resistente, puede deteriorarse de forma silenciosa.
dcaa