Entre saludos, fotografías y respuestas breves, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, cerró su gira de dos días por Nuevo León, en donde dejó en claro que quiere mucho al estado y sus ciudadanos.
Cerca de las 9:55 de la mañana del domingo 8 de febrero, la mandataria salió del hotel donde se hospedaba en el Centro de Monterrey rumbo al evento programado en el municipio de Juárez.
En el trayecto del elevador a la camioneta que la esperaba al exterior de la puerta principal, se detuvo unos instantes para tomarse fotografías y saludar a ciudadanos que ya la aguardaban.
Al ser abordada por reporteros, se le preguntó su opinión sobre la falta de presupuesto en Nuevo León y si consideraba que los diputados deben respaldarlo, además de si tuvo acercamiento con el gobernador y como va la relación con el Gobierno del Estado.
No obstante, la mandataria evadió los cuestionamientos y se limitó a señalar que quería mucho a los ciudadanos del estado.
“Gracias, gracias, gracias, los queremos mucho”, dijo Sheinbaum.
Acto seguido, la camioneta con la mandataria a bordo se retiró del lugar con dirección a Juárez.
El evento se realizó en el fraccionamiento Palmanova, segundo sector, del citado municipio, donde desde temprano se instalaron filtros de seguridad.
Desde la entrada a la colonia elementos de Fuerza Civil, de la Policía Municipal y del Ejército Mexicano, se encontraban en puntos estratégicos vigilando la zona.
Por otra parte, automovilistas que circulaban por la avenida a paseo de San Juan, esperaron a llegar hasta el lugar del evento hasta 30 minutos, generando largas filas de vehículos.
Ante la presencia de Sheinbaum, cientos de ciudadanos se encontraban a la espera del arribo para poder conocerla.
A su llegada, Sheinbaum bajó de su camioneta y comenzó a saludar y tomarse fotos con quienes se encontraban alrededor de las vallas metálicas que delimitaban el perímetro de donde se llevó a cabo el evento, donde chicos y grandes gritaban buscando llamar su atención:
Posteriormente, la mandataria avanzó y se detuvo nuevamente para estrechar manos de los asistentes y después ingresó al evento.
El evento concluyó después de casi una hora, la presidenta salió acompañada por el gobernador de Nuevo León, Samuel García y su esposa Mariana Rodríguez.
Los tres entraron brevemente a una vivienda que se encontraba lista con un moño y luego se dirigieron a la camioneta.
Posteriormente, se congregaron ciudadanos que se acercaron para pedir fotografías, el mandatario estatal arribó por separado junto con su esposa, sin tener contacto directo con la gente; al término, acompañó a la presidenta hasta el vehículo, donde ambos abordaron la unidad.
En la búsqueda de una última oportunidad para obtener un saludo de la presidenta, de nueva cuenta los ciudadanos se acercaron a su camioneta y algunos lograron su cometido. Al cabo de unos minutos, la presidenta se retiró del sitio.
mla