En el sector de Lomas de Tecámac, Estado de México, una familia lucha contra la impunidad y el silencio administrativo tras el abuso sexual de una adolescente de 13 años.
El incidente ocurrió el pasado mes de abril, cuando la menor acudió a una tienda de abarrotes cercana a su domicilio y fue agredida por el despachador del establecimiento, quien realizó tocamientos indebidos contra su integridad.
Trabajador de la tienda huyó tras el abuso a una menor
La víctima, sumida en un estado de shock e indignación, tardó ocho días en poder relatar lo sucedido a su familia.
Una vez que el entorno familiar tuvo conocimiento de los hechos, procedieron a levantar la denuncia formal el 21 de abril. Sin embargo, desde esa fecha, las autoridades del Estado de México han mostrado una omisión sistemática en el caso.
Eduardo, abuelo de la víctima, ha denunciado públicamente que su nieta vive con miedo y que no ha recibido el apoyo necesario por parte de las instituciones.
A pesar de que la Unidad de Justicia Restaurativa de Tecámac solicitó medidas de protección a la Guardia Civil, un asesor jurídico a la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEVAVEM) y peritajes psicológicos al Centro de Justicia para las Mujeres en Ecatepec, ninguna de estas peticiones ha sido atendida hasta el momento.
La situación se agrava debido a que el presunto agresor ya no se encuentra trabajando en la tienda.
Según los testimonios, los encargados del establecimiento conocen la identidad y el domicilio del sujeto, pero se han negado a proporcionar la información a las autoridades, lo que representa un acto de encubrimiento.
El abuelo de la menor enfatiza la necesidad de que los empleadores soliciten documentación fidedigna a sus trabajadores para evitar que este tipo de agresores queden impunes al huir.
Asimismo, la familia hace un llamado urgente a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México para que inicie las investigaciones pertinentes y dé con el paradero del responsable.
Exigen que se cumplan las promesas de protección a las mujeres y que el sistema de justicia no siga revictimizando a la menor mediante el retraso procesal.
TEHV