La vida de la familia Saucedo Mora cambió drásticamente el 19 de noviembre de 2025, el día en que Miguel Ángel Saucedo Mora, un dedicado profesor de 38 años, desapareció sin dejar rastro.
Miguel Ángel dividía su tiempo entre la enseñanza de la Química en el Conalep de Xochimilco y las Matemáticas en el CONAM Santa Cecilia, en la alcaldía Tláhuac, Ciudad de México.
¿Qué pasó con Miguel Ángel?
Sin embargo, desde hace seis meses, sus aulas están vacías y su familia vive sumida en una pregunta que ninguna autoridad ha logrado responder: ¿Dónde está Miguel?.
La última vez que se tuvo noticia de él fue en calles de la alcaldía Tláhuac, donde a través del análisis de cámaras de videovigilancia, se logró trazar parte de su última ruta conocida, la cual concluye en San Francisco Tlaltenco.
Tras ese punto geográfico, el rastro desaparece por completo; no existen más imágenes, ni registros de llamadas o mensajes que permitan establecer qué ocurrió con él.
"No tenemos un indicio de que si que si mi hermano se fue, se lo llevaron, o sea, no sabemos realmente qué pasó con mi hermano".
Ante la falta de resultados inmediatos, la familia ha tenido que aprender sobre la marcha cómo buscar a una persona desaparecida, recurriendo a la pega de fotovolantes y a la difusión en redes sociales.
Con profunda frustración, los familiares denuncian la existencia de anomalías en la carpeta de investigación.
Aseguran que, a medio año de la desaparición, no cuentan con un solo indicio sólido que determine si Miguel Ángel se marchó por voluntad propia o si fue víctima de un delito.
"No tenemos nada", lamentan, enfatizando que los pocos avances en la reconstrucción de sus últimas horas han sido fruto del esfuerzo ciudadano y familiar, y no de la labor policial.
El vacío que dejó Miguel Ángel trasciende lo profesional, pues para su madre, él era uno de sus principales apoyos cotidianos, y quien también aseguró que el dolor se manifiesta cada vez que entra a su habitación y encuentra su silla vacía, su cama intacta y sus libros esperando ser leídos de nuevo.
"Hijo, te estamos te todos te estamos esperando. Te extrañamos mucho. Tú no sabes las noches que he pasado. Luego no duermo por estar pensando en dónde estás, qué ha sido de ti".
Ante esta situación, la familia exige a las autoridades que actúen con mayor empatía y dedicación, poniendo a trabajar a su personal para resolver un caso que se ha vuelto una estadística más en la crisis de desapariciones del país.
A seis meses de distancia, la búsqueda de Miguel Ángel continúa y su familia no pierde la esperanza, por lo que hacen un llamado urgente a la sociedad y a las instituciones para obtener respuestas.
TEHV