El Gobierno de San Pedro Tlaquepaque ha lanzado una nueva alerta tras el hallazgo de un punto crítico de vertido ilegal de aguas residuales que impacta directamente al Arroyo El Seco.
Este descubrimiento, realizado por personal de Protección Civil y Bomberos del municipio, se suma a una serie de irregularidades que comprometen la salud pública y el equilibrio ecológico en los límites con Tlajomulco de Zúñiga, específicamente en la zona de la avenida Adolf Horn.
¿Qué tan grave es la descarga de agua en el Arroyo El Seco?
A través de canales oficiales, el organismo de rescate detalló la magnitud del problema:
"Nuevamente, personal de Protección Civil de Tlaquepaque detectó una descarga de aguas residuales, en esta ocasión de mayor proporción, que llega directamente al Arroyo El Seco, el cual desemboca en el antiguo canal del Siapa".
Esta situación resulta particularmente alarmante debido a que dicho cauce es una vía de conexión con infraestructura estratégica para el abastecimiento de agua potable en diversas colonias del Área Metropolitana de Guadalajara.
La presidenta municipal, Laura Imelda Pérez Segura, calificó el hallazgo como un atentado contra el patrimonio natural de la ciudad.
"En nuestra incansable labor de vigilancia, encontramos ahora una auténtica cascada que contamina el Arroyo Seco. Es una catástrofe ambiental", sentenció la alcaldesa.
La preocupación de las autoridades radica en que este punto de contaminación no es un hecho aislado; apenas hace unos días, recorridos de supervisión permitieron identificar otros cinco vertederos clandestinos que operan en la impunidad.
Consecuencias graves por la contaminación del arroyo
Este escenario agrava la crisis de gestión hídrica que enfrentan los habitantes de la metrópoli, quienes mantienen reportes constantes por la pésima calidad del suministro que llega a sus domicilios.
Los vecinos denuncian que el líquido presenta tonalidades marrones, exceso de sedimentos y olores fétidos, lo que coincide con la infiltración de estos desechos en el sistema.
Ante la gravedad de los hechos, se espera que el Gobierno de Tlaquepaque emita una nueva ofensiva legal. Se prevé que se interponga una denuncia formal que se sumará a las 11 ya existentes ante instancias como la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente (PROEPA) y el propio Siapa.
El objetivo es que se realice una investigación técnica exhaustiva para clausurar estas tomas y sancionar de manera ejemplar a los responsables de estos delitos ambientales que ponen en riesgo a miles de ciudadanos.
LG