El uso excesivo de dispositivos móviles ha dejado de ser un simple hábito para convertirse en una problemática de salud mental que afecta a niños, adolescentes y adultos por igual. Especialistas advierten que la desconexión con la realidad, sumada al libre acceso a aplicaciones de apuestas, está generando cuadros de adicción y ludopatía digital en Torreón.
Cecilia Martínez, directora del Centro de Integración Juvenil (CIJ), señaló que el abuso de pantallas en edades tempranas provoca daños directos en los procesos de atención, concentración y aprendizaje.
La falta de supervisión parental y el acceso ilimitado a tabletas y celulares dentro del hogar son los principales detonantes de estas afectaciones en menores.
Según la especialista, el umbral de riesgo se sitúa en las cuatro horas diarias: rebasar este tiempo frente al teléfono suele derivar en comportamientos adictivos, especialmente cuando el usuario comienza a abandonar la convivencia social, el deporte o sus responsabilidades cotidianas.
De las redes sociales a la ludopatía
La problemática no es exclusiva de los jóvenes. En los adultos, el CIJ ha detectado un incremento en casos vinculados a aplicaciones de apuestas virtuales. Esta tendencia está desarrollando síntomas similares a la ludopatía, provocando en los pacientes niveles severos de ansiedad, estrés y, en muchos casos, deudas económicas que agravan su situación emocional.
Tratamientos: Regresar a lo básico
Para combatir esta crisis, el Centro de Integración Juvenil ofrece tratamientos que incluyen atención psicológica, médica y rehabilitación social. Una de las estrategias más llamativas durante el proceso de recuperación es el uso de dispositivos básicos (sin conexión a internet), sustituyendo temporalmente los smartphones mientras el paciente reaprende a controlar su dependencia tecnológica.
Recomendaciones clave de los especialistas:
- Supervisión estricta: Mantener control sobre el contenido y el tiempo de uso en menores.
- Regla de los 12 años: Se recomienda evitar que niños menores de 12 años posean un teléfono celular propio.
- Fomento de actividades: Priorizar el deporte y la interacción cara a cara para prevenir conductas adictivas.