Fue a principios del año 2 mil cuando Rogelio Guerrero, incursionó en el Arte del Grafiti, sin embargo, con el paso de los años se fue especializando en técnica de la 'Aerosolgrafía', la cual consiste en plasmar sobre papel sulfatado, lo que la imaginación le permita, pues entre sus obras se encuentran todo tipo de paisajes, hasta galaxias y dibujos animados en los que no existe margen de error ya que la pintura es indeleble.
Es con pinceles, plantillas, espátulas y diferentes válvulas de aerosol, es como Rogelio logra dar vida a una simple cartulina en blanco, sin embargo, fue con la práctica a lo largo de todos estos años como consiguió perfeccionar esta técnica que pareciera simple, pero tiene su grado de grado de dificultad por lo que para tramitar su conocimiento a los jóvenes ofrece talleres en el centro comunitario Francisco Villa de Gómez Palacio.
Seguramente muchos recordamos este tipo de trabajos en ferias locales y plazas públicas, sin embargo, las oportunidades para estos artistas, con el tiempo se fueron cerrando por lo que no está demás apoyarlos para mejor su economía y además contar con piezas únicas como las que realiza Rogelio, quien toma esta actividad como un pasatiempo, para desarrollar su creatividad y olvidarse del estrés a través de la pintura.