Como una medida de seguridad estricta para proteger a decenas de menores, la guardería "Jonas Salk", ubicada en la colonia Abastos, fue clausurada la noche de este lunes por la Coordinación de Protección Civil en la Laguna de Coahuila. La reapertura del plantel quedó condicionada a la entrega de peritajes especializados en materia eléctrica y de gas.
La contingencia que detonó esta acción ocurrió la mañana del lunes, cuando el personal del centro infantil reportó un fuerte olor a gas proveniente del área de cocina, lo que activó de inmediato los protocolos de emergencia.
Al lugar se movilizaron elementos de Bomberos, Seguridad Pública y Protección Civil, quienes coordinaron la evacuación oportuna de 86 niños y 44 trabajadores, trasladándolos provisionalmente a las instalaciones de la Secundaria Federal Número 3 "Moisés Sáenz Garza".
Sin embargo, durante las inspecciones posteriores para verificar que el peligro hubiera sido subsanado, los inspectores detectaron anomalías graves en los sistemas de prevención, destacando que los detectores de humo no se encontraban funcionando correctamente.
Exigen peritajes avalados
Claudia González, coordinadora de Protección Civil en la región, detalló que a pesar de que la fuga fue controlada, la guardería no podrá reanudar actividades hasta que personal administrativo contrate a peritos acreditados por el Estado para certificar la seguridad de las instalaciones.
"Se clausuró de manera preventiva para salvaguardar a los niños. Hace falta que la guardería entregue dos peritajes: el eléctrico y el de gas. En cuanto estos se tengan y avalen que todo funciona constantemente, se abre la guardería. Esto es para estar seguros de que no hay riesgos", explicó la funcionaria.
González aclaró que la reapertura podría darse en las próximas horas o días, dependiendo enteramente de la prontitud con la que los directivos del plantel presenten la documentación que garantice que las instalaciones son 100% seguras para evitar una emergencia mayor.