En el complejo tablero de los flujos migratorios contemporáneos, la brújula suele apuntar hacia el norte; sin embargo, la familia Jones ha decidido invertir la narrativa tradicional.
Cansados del clima gélido y el ritmo de vida en Estados Unidos, este grupo de ciudadanos estadounidenses vendió todas sus pertenencias para fincar su hogar en Torreón, Coahuila. Lo que comenzó como una búsqueda de raíces familiares se ha transformado en una exitosa historia de integración en el corazón de La Laguna.
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¿Por qué elegir Torreón?
La travesía de los Jones inició en 2020, cuando el matrimonio decidió dejar atrás las tierras húmedas de Pennsylvania. Motivados por el deseo de reconectar con la herencia de la madre del señor Jones, quien nació en la región, y con el propósito de compartir su fe, la pareja aterrizó en México en plena crisis global.
"Amo a Torreón; la gente aquí es muy amable, todos nos han ayudado bastante y se han asegurado de que nos sintamos cómodos".
Relata Jenny Jones, quien destaca que la hospitalidad local superó cualquier barrera inicial de comunicación. Tras un año de prueba rentando una vivienda, la familia quedó prendada de la ciudad y decidió comprar un terreno para construir su patrimonio definitivo.
A pesar de los retos del idioma, que han sorteado con tecnología y señas, aseguran que la discriminación nunca ha tocado a su puerta.
Hospitalidad y el reto del idioma para extranjeros
La adaptación de los Jones no se limitó a la primera generación. En marzo de 2025, su hijo Cameron decidió abandonar Indiana para unirse a la aventura en Coahuila, convencido de que el norte de México ofrece una calidad de vida superior a la del Medio Oeste estadounidense.
Para Cameron, el intenso sol lagunero no es un obstáculo, sino una bendición frente a los inviernos extremos que congelan Pennsylvania durante medio año.
"En Pennsylvania hacía muchísimo frío... el sudor escurre de ti, se pega a ti, es pegajoso y desastroso".
Explica Cameron al contrastar el clima seco de Torreón con la humedad asfixiante de su tierra natal. Esta percepción positiva del entorno desértico resalta una paradoja: mientras muchos jóvenes locales sueñan con emigrar, los extranjeros encuentran en la sencillez y el clima de La Laguna un refugio ideal.
Oportunidades laborales en México
La inserción de la familia en la economía local es polifacética. Mientras el señor Jones se dedica a la limpieza de albercas, Cameron divide su tiempo entre un empleo en el área de frutas y verduras de un supermercado local y su pasión por la fabricación de guitarras eléctricas.
Aunque su especialidad es el heavy metal, Cameron no descarta incursionar en la enseñanza. "Como maestro de inglés sí podría hacerlo... de hecho, ya he ayudado a algunos amigos enseñándoles inglés", comenta con entusiasmo sobre su futuro en la región.
La historia de los Jones demuestra que la riqueza de una región reside en su tejido social y que el "sueño mexicano" se construye hoy con generosidad y raíces profundas en el semidesierto.