Tras poco más de una hora de diálogo entre una comitiva del área de Plazas y Mercados y las autoridades de la administración municipal, se determinó el levantamiento del paro laboral que mantenía bloqueados los accesos a la Presidencia Municipal de Torreón.
La resolución se dio luego de que los representantes del Ayuntamiento, entre ellos el secretario Eduardo Olmos Castro, el tesorero Javier Lechuga y el jefe de gabinete, no lograran comprobar los señalamientos por los cuales 22 supervisores habían sido separados de sus funciones hace casi tres semanas.
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Restablecimiento de servicios y acuerdos clave
Con el fin de la protesta, los alrededor de mil 200 empleados sindicalizados se reincorporaron a sus actividades este mismo martes. Esto permitirá la reanudación de trámites críticos que habían quedado suspendidos, tales como:
• Pago de impuesto predial y multas.
• Trámites de tesorería y cajas de infracciones.
• Emisión de licencias de funcionamiento.
• Atención ciudadana general.
Como parte del acuerdo, se estableció un plazo de una semana para revisar a fondo la situación de los inspectores y para que la autoridad presente formalmente la reestructuración del organigrama anunciada por el alcalde.
El sindicato, encabezado por Rosalva Rodríguez, señaló que no rechazan la reestructuración de entrada, pero exigen conocer los alcances y que cualquier observación esté sustentada con pruebas.
El origen del conflicto
La movilización comenzó a temprana hora de este martes, cuando los trabajadores bloquearon los accesos principales del edificio en la Plaza Mayor y los estacionamientos de las avenidas Allende y Abasolo. La exigencia principal era la aclaración sobre el futuro de los 22 supervisores suspendidos y la salida de algunos funcionarios.
Finalmente, se confirmó que el personal externo que había estado realizando las labores de los supervisores durante su ausencia será retirado de sus funciones en lo que se define de manera formal el futuro del área.
Aunque la atención al público se ha normalizado, el conflicto se mantiene en una fase latente a la espera de que se cumplan los acuerdos pactados en los próximos siete días.