La mañana de este domingo se registró un aparatoso accidente vial que involucró a dos mujeres, en aparente estado de ebriedad, y una camioneta con rotulado del Ayuntamiento de Torreón y del Sistema Integral de Mantenimiento Vial.
El percance tuvo lugar cerca de las 5:30 de la mañana en la colonia La Rosita. Fueron testigos quienes dieron aviso a las autoridades y solicitaron la presencia de una ambulancia, debido a que había una mujer lesionada.
Según los testigos, la conductora, identificada como Estefanía, de 20 años, circulaba a bordo de una camioneta Fiat con placas del estado de Coahuila y, en determinado momento, derrapó, por lo que la unidad salió del camino.
Copiloto lesionada e inconsciente
Indicaron que la camioneta volcó hasta volver a colocarse sobre sus cuatro llantas. Los vecinos del sector se acercaron y se percataron de que la copiloto, una mujer de 28 años, se encontraba lesionada e inconsciente.
De igual forma, notaron olor a alcohol; sin embargo, será la autoridad correspondiente quien verifique si la conductora y su acompañante se encontraban en estado de ebriedad al momento del percance.
Tras los hechos, se generó la movilización de elementos de Tránsito y Vialidad, así como personal de Peritos y elementos de Seguridad Pública, quienes tomaron conocimiento de lo ocurrido.
Paramédicos de la Cruz Roja también acudieron al lugar y realizaron el traslado de la mujer lesionada a un hospital de la ciudad para su valoración.
Tras desconectar la energía del vehículo y comprobar que no había derrame de aceite, las autoridades ordenaron el traslado de la camioneta a un corralón de la ciudad, donde permanecerá hasta que se realicen las investigaciones correspondientes.
Manejar en estado de ebriedad reduce de forma significativa la capacidad de reacción, la coordinación y el juicio del conductor.
El alcohol afecta la visión, el tiempo de respuesta y la toma de decisiones, lo que incrementa considerablemente el riesgo de provocar accidentes viales. Esto puede derivar en choques, atropellos o volcaduras que ponen en peligro tanto la vida del conductor como la de otras personas.
Las consecuencias también son legales. Conducir bajo los efectos del alcohol puede implicar multas elevadas, la suspensión o cancelación de la licencia de conducir, e incluso arresto, dependiendo de la gravedad del caso.
En situaciones donde hay lesionados o fallecidos, el responsable puede enfrentar cargos penales más severos, incluyendo prisión.