En el marco del Día Mundial del Riñón, la comunidad científica ha lanzado una alerta contundente sobre la relación directa entre la deficiente calidad del agua en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) y el alarmante incremento de enfermedades renales en la región.
Especialistas de la Universidad de Guadalajara (UDG) advierten que el líquido que abastece a millones de hogares podría estar actuando como un vehículo de toxinas y metales pesados que comprometen la vida de los ciudadanos.
¿Cuáles son los contaminantes presentes en el agua de la localidad?
El biólogo Eduardo Juárez Carrillo, director del Instituto de Limnología de la UDG, señala al Lago de Chapala como el epicentro de un riesgo latente.
La proliferación de cianobacterias, específicamente de la microalga cilindrospermopsis, ha encendido las alarmas debido a la producción de cilindrospermopsina. Esta toxina es señalada por causar daño renal severo, sumándose a los contaminantes que el agua recolecta en su trayecto hacia la ciudad.
Por su parte, la doctora Elena Sandoval Pinto, investigadora del CUCBA, explica que el riñón, al ser nuestro filtro natural, enfrenta una "sobrecarga mecánica" ante sustancias para las que no está diseñado.
Al ingerir metales pesados o pesticidas, el cuerpo genera una respuesta inmunológica de ataque. Sandoval ejemplifica esta crisis con una analogía preocupante:
"Es como tener un riñón inflamado corriendo un maratón; el desgaste y el daño se aceleran".
Cerca de 20 mil pacientes de enfermedades renales en Jalisco
La magnitud del problema se refleja en las cifras oficiales. Jalisco registra actualmente cerca de 20 mil pacientes con enfermedad renal, de los cuales 6,455 se encuentran en una lista de espera para un trasplante.
Aunque el estado destaca nacionalmente por contar con un registro formal de pacientes, la oferta de órganos es insuficiente; en lo que va del año, apenas se han concretado 78 trasplantes.
La cuenca del Río Santiago y la Región Ciénaga se mantienen como las zonas de mayor vulnerabilidad debido a la convergencia de factores ambientales y sociales.
Ante esta emergencia, el Centro Universitario de la Ciénaga realizará una jornada de detección oportuna este 12 y 13 de marzo de 2026, ofreciendo pruebas de orina para medir niveles de albúmina y otros 25 parámetros.
El objetivo es realizar 500 pruebas iniciales para frenar la incidencia en una de las zonas más castigadas por esta "epidemia" ambiental, bajo la premisa de que "si algo mata a un ser vivo en el ambiente, eventualmente nos matará a nosotros".
LG