En junio de 2007, las calles de Torreón fueron escenario de un acto cargado de simbolismo: el entonces alcalde, José Ángel Pérez, se puso al volante de un autobús "panorámico" nuevo para dar la vuelta a la manzana, entre vítores y promesas de una "modernización real".
Aquel año se entregaron las primeras 40 unidades de marcas International y Mercedes Benz, con una tarifa de apenas 5.00 pesos. Hoy, en abril de 2026, el panorama es un eco distorsionado: el transporte sigue estancado, las unidades lucen el paso del tiempo y la tarifa se encamina a los 16.90 pesos.
2007: El espejismo de la vanguardia
Hace 19 años, el compromiso de las autoridades era ambicioso. Se hablaba de renovar el 50% del parque vehicular y de retirar las unidades "chatarra". Las rutas como Sur Dalias, Ruta Dorada, San Joaquín y La Joya fueron las primeras en recibir estos modelos 2008.
Además de los fierros, se prometió una transformación humana: el Ayuntamiento invirtió en mil uniformes para los choferes y aseguró que recibirían cursos de capacitación para mejorar el trato al usuario. Para finales de 2007, la meta era tener 150 camiones nuevos circulando.
2026: El costo de la ineficiencia
Hoy, se ha señalado que el aumento a la tarifa es "un hecho", justificado por el alza en el diésel y los costos operativos. Aunque se asegura que este ajuste será diferenciado y solo para unidades que cumplan con la norma, los concesionarios presionan por una cifra que alcanza casi los 17 pesos.
Para los ciudadanos que dependen del autobús diariamente, esta cifra resulta alarmante frente a la calidad del servicio.
Voces desde la parada: La realidad desmiente las cifras
A pesar de que las autoridades de autotransporte sostienen que las frecuencias son de 15 a 20 minutos, los testimonios ciudadanos pintan una realidad de abandono:
• El calvario de las colonias: Carla de la Rosa, usuaria de la ruta Dalias Directo Prados (que toma cuatro camiones al día), denuncia que su unidad pasa cada 45 minutos y que los fines de semana la espera se extiende hasta una hora. "A veces, aunque haya pocas unidades, no se paran", lamenta.
• La excepción del Bulevar: Un usuario que transita por el Bulevar Revolución y baja en el Seguro 16 percibe el flujo como "bien" debido a la gran cantidad de rutas que coinciden ahí, aunque considera que un aumento a 16.90 es excesivo, sugiriendo que 15 pesos sería más justo.
• El colapso en horas pico: Carla Leal, quien utiliza ocho rutas diarias, señala que en la Ruta Dorada los tiempos de espera son de hasta 30 minutos, situación que empeora drásticamente en vacaciones y horas pico.
Estado de las unidades: Entre la suciedad y el "disfraz"
La calidad de los camiones es otro punto crítico. Los usuarios describen unidades sucias, rayadas y con ventanas selladas que se vuelven insoportables en el calor de Torreón.
• Carla Leal denuncia una práctica que parece burlar la normativa: camiones "disfrazados" que tienen los colores de una ruta (como San Joaquín) pero portan letreros de otra (como Sur Dalias), evidenciando una falta de control real.
• Por su parte, el usuario del Bulevar observa un panorama mixto, con "uno que otro bueno y otros malos".
El abandono nocturno
La movilidad en Torreón se detiene antes de que termine la jornada laboral para muchos.
• Carla de la Rosa advierte que si no toma el camión a las 8:30 PM, ya no alcanza transporte, a pesar de que el horario oficial llega a las 9:00 PM.
• El usuario del Bulevar relata que después de las 10:30 PM es imposible encontrar transporte, viéndose obligado a tomar taxis a las 10:45 PM para volver de su trabajo.
¿Internet o Eficiencia? Propuestas ciudadanas
Frente a la promesa gubernamental de incluir Wi-Fi y aire acondicionado como parte de la modernización, los usuarios son claros en sus prioridades:
1. Movilidad sobre lujo: "Preferiría más unidades porque ya a veces, aunque haya pocas, no se paran", afirma Carla de la Rosa.
2. Higiene básica: "Están muy sucios. Prefiero que pasen más seguido, aunque las unidades estén viejitas, pero limpias", añade De la Rosa.
3. Reestructuración profunda: Carla Leal propone que Torreón abandone los "nombres patito" de las rutas (como Dalias o Jardines) y adopte un sistema numerado y profesional, ajustado a una ciudad que ya no es pequeña y donde un traslado puede tomar hasta dos horas.
El sentimiento general es de escepticismo ante una autoridad que, según los usuarios, no vive su realidad. "Los funcionarios no andan en camiones y no sufren lo que sufrimos nosotros", sentencia Carla Leal.
Luce lejano ya aquel 2007 en donde se presumieron aquellos camiones panorámicos, pues a la altura del 2026, estos autobuses siguen circulando y los ciudadanos de Torreón siguen esperando en la esquina a que el sistema de transporte finalmente arranque hacia el siglo XXI.