Luego de que el alcalde, Javier Díaz González, diera a conocer que existen más de 50 viviendas que podrían ser demolidas como parte de los trabajos de construcción de dos viaductos para el proyecto del tren de Saltillo a Nuevo Laredo.
Vecinos de la colonia Tanquecito, señalaron que no han recibido información sobre la obra, ni sobre la posibilidad de una reubicación.
Aunque no se ha especificado las casas que podrían ser demolidas para dar paso a la construcción del viaducto, algunos vecinos dicen estar abiertos a la posibilidad de ser reubicados, dependiendo de la propuesta.
Una de las habitantes del sector es María Inés Rangel, quien desde hace 50 años vive en una vivienda ubicada frente a las vías del tren. La vecina comentó en entrevista que hasta ahora ninguna autoridad les ha informado sobre los trabajos relacionados con el proyecto ferroviario ni sobre la posibilidad de ser reubicados.
“Si estaría de acuerdo, pero también que me dieran mi casa como la tengo, ocho cuartos, el corral y todo, como es mi casa verdad, porque gastamos mucho dinero para edificarla”, expresó María Inés Rangel al hablar sobre una eventual reubicación.
Explicó que desde hace medio siglo inició la construcción de su casa, en la que vive con su esposo y dos de sus hijos. Ella asegura que además de la casa, reubicarse tendría otras implicaciones, como alejarse de la familia que vive cerca y de sus amistades.
Los vecinos de este sector indicaron que en su mayoría, los propietarios de las viviendas son adultos mayores, los cuales no han sido informados sobre la posibilidad de una reubicación.
¿Qué se sabe sobre las viviendas que podrían ser demolidas?
Hasta el momento, las autoridades municipales únicamente han informado que más de 50 viviendas podrían verse afectadas por la construcción de los viaductos contemplados dentro del proyecto ferroviario.
Sin embargo, todavía no se han dado a conocer las ubicaciones exactas ni los criterios que se utilizarán para determinar posibles reubicaciones.
Mientras tanto, vecinos de la colonia Tanquecito pidieron mayor claridad sobre el desarrollo de la obra y solicitaron que exista comunicación directa con las familias que podrían resultar afectadas, especialmente con adultos mayores que han vivido en la zona durante décadas.
IJCA