El uso de la inteligencia artificial en la educación superior puede generar dependencia, afectar el pensamiento crítico y reproducir sesgos, advirtió Mar Pérez-Sanagustín, investigadora de la Universidad de Toulouse, al hablar sobre la colaboración humano-IA en el marco del IFE Conference 2026, realizado en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey.
Pérez-Sanagustín alertó que el uso constante de estas herramientas puede afectar la capacidad de reflexión de los estudiantes.
“Nos hace un poco menos capaces de reflexionar sobre nuestro propio aprendizaje, es decir, sobre nuestro propio pensamiento. Eso es lo que se llama la metacognición”.
“La metacognición es nuestra capacidad de aprender a aprender, de saber lo que nosotros pensamos, y hay estudios que dicen que la interacción con este tipo de herramientas destruye esa capacidad metacognitiva”, explicó
La experta advirtió que ya se observa una dependencia creciente hacia la inteligencia artificial, fenómeno que impacta directamente en los procesos cognitivos.
“Hay una cierta dependencia, hay fenómenos como la pereza metacognitiva, es decir, ya dependes tanto de la máquina que ciertos procesos cognitivos cambian, ya no piensas igual, y eso es algo que hay que tener en cuenta”, dijo la investigadora
A estos riesgos se suman los sesgos en la información que generan las herramientas de inteligencia artificial, debido a la falta de claridad sobre los datos con los que son entrenadas.
“Hay que tener en cuenta que esto no tiene por qué ser muy diverso, no lo sabemos. No sabemos qué datos le dan de comer a estas máquinas. Entonces no sabemos si está sesgado para un lado o para otro”, advirtió.
La especialista dijo que la inteligencia artificial no debe verse como un sustituto del aprendizaje.
“Yo creo que la inteligencia artificial no deja de ser una herramienta y hay que aprender cómo usarla”.
“Nuestra lucha ahora es entender en qué momento es importante usarla, en qué momento no es importante usarla, en qué momento hay que saber decir: ‘la apago’, y en qué momento hay que decir: ‘la enciendo’”, sostuvo.
En el ámbito universitario, recomendó utilizar la inteligencia artificial únicamente como apoyo académico.
“La inteligencia artificial se tiene que utilizar como una herramienta de apoyo y no como un sustituto”, añadió.
“Es simplemente tomar conciencia de ese uso y sobre todo declarar el uso. Es importante como estudiante decir: ‘Yo he utilizado la inteligencia artificial para mejorar mi texto o para revisar mi ortografía en inglés’”, explicó Mar Pérez-Sanagustín.
mla