En una sociedad donde las conductas de control, celos y manipulación han sido normalizadas durante décadas, detectar el inicio de un ciclo de abuso representa un desafío importante para las relaciones amorosas en México.
Por ello, en TELEDIARIO te compartimos cuáles son las frases más comunes, que representan un nivel de violencia, de acuerdo con el Violentómetro, así como todo lo que necesitas saber para que dicha herramienta te ayude en tu día a día.
¿Cómo funciona el Violentómetro?
Con el objetivo de visibilizar estas agresiones que suelen camuflarse en la vida cotidiana, el Instituto Politécnico Nacional (IPN), a través de su Unidad de Gestión con Perspectiva de Género, desarrolló el Violentómetro, una herramienta pedagógica que hoy es referente internacional para medir la escala de la violencia.
Este material gráfico, diseñado originalmente con la estética de una regla, establece un sistema de alerta temprana dividido en tres niveles de intensidad, representados por colores que indican la gravedad del riesgo.
El primer nivel, identificado con el color amarillo, advierte sobre la violencia psicológica y emocional que, de no ser frenada, tiende a escalar en frecuencia y fuerza.
El segundo nivel (naranja o rojo) señala acciones restrictivas y agresiones físicas, mientras que el nivel final (morado o rojo intenso) representa un peligro inminente para la vida de la persona.
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Estas son las "banderas rojas" en el lenguaje cotidiano de las parejas
De acuerdo con especialistas del IPN y colectivos de apoyo, existen frases específicas que funcionan como "banderas rojas" y que, bajo la máscara del amor o el cuidado, esconden un profundo deseo de control.
Una de las más comunes en la cultura mexicana es: “Te lo digo por tu bien” o “¿Te vas a ir vestida así?”. Estas expresiones buscan anular la autonomía de la mujer y restringir su libertad personal.
El humor también es utilizado como un vehículo de agresión en las etapas iniciales. Frases como “Es solo una broma, no aguantas nada” buscan ridiculizar o humillar a la pareja tanto en público como en privado.
Cuando la víctima manifiesta su incomodidad, el agresor suele invalidar su sentimiento llamándole "exagerada", lo que constituye un ataque directo a la autoestima.
En la era digital, la invasión a la privacidad es una de las alertas más recurrentes. La frase “Si me tienes confianza, dame tu contraseña” no es una prueba de fidelidad, sino una forma de acoso y control digital.
El Violentómetro enfatiza que la privacidad es un derecho, incluso dentro de una relación sentimental.
Uno de los peldaños más peligrosos en esta escala es la transferencia de responsabilidad. La frase “Tú me haces actuar así” o “Si te trato así es por tu culpa” es la herramienta definitiva de manipulación, donde el agresor justifica su violencia culpabilizando a la víctima.
Asimismo, el chantaje emocional mediante la frase “Si me dejas, me mato” busca generar un vínculo de codependencia destructivo a través de la culpa.
Otras señales de alerta que deben tomarse en cuenta incluyen descalificaciones constantes como “No sirves para nada”, celos excesivos manifestados en preguntas como “¿Quién te dio 'like'?”, o la imposición de la "ley del hielo" para castigar al otro.
¿Cómo actuar ante señales de violencia en una relación?
Identificar una bandera roja a tiempo puede evitar desenlaces trágicos, como el feminicidio. En la Ciudad de México, las instituciones ofrecen alternativas de apoyo profesional gratuito.
Las víctimas pueden acudir a las unidades de atención conocidas como "Lunas" o comunicarse a la línea de emergencia *765 (SOS Mujeres) para recibir orientación psicológica y legal.
El Violentómetro no solo es una guía de detección, sino un llamado urgente a reaccionar antes de que la integridad física y la vida se encuentren en un riesgo irreparable.
SCM