Lo que prometía ser un viaje rutinario de inicio de semana se transformó en una verdadera odisea para decenas de usuarios en el Aeropuerto Internacional Francisco Sarabia de Torreón.
Este martes 13 de enero de 2026, los pasajeros del vuelo VB 1269 de Viva Aerobus vivieron una jornada marcada por la frustración, la incertidumbre y el cansancio, tras ver su itinerario hacia la Ciudad de México interrumpido por fallas mecánicas de último minuto.
La ilusión del despegue y el desalojo
El vuelo estaba programado originalmente para despegar a las 8:10 de la mañana. Muchos viajeros llegaron a la terminal desde las primeras horas del día para documentar equipaje y pasar los filtros de seguridad.
Sin embargo, los problemas comenzaron temprano: las pantallas informativas anunciaron un primer retraso, reprogramando la salida para las 9:20 a.m., una demora que, aunque molesta, parecía manejable para la mayoría.
La situación escaló de una simple demora a una contingencia mayor poco después de las nueve de la mañana. Siguiendo el nuevo horario, los pasajeros abordaron la aeronave, acomodaron su equipaje de mano y se abrocharon los cinturones, listos para el despegue.
Fue entonces cuando el capitán rompió el protocolo habitual para dar una noticia desalentadora: el avión presentaba un desperfecto técnico que impedía garantizar la seguridad del vuelo.
Bajo estrictos protocolos de aviación civil, la tripulación solicitó el desalojo total de la unidad. Los pasajeros, incrédulos y molestos, tuvieron que tomar sus pertenencias y descender de nuevo a la pista para regresar a la sala de espera, viendo cómo su transporte quedaba inoperable en la plataforma.
Un “avión de rescate” y seis horas de espera
Ya de regreso en la terminal, y con los planes de negocios, conexiones y citas médicas en la capital del país comprometidos, el personal de Viva Aerobus comunicó la solución logística: una aeronave de rescate despegaría desde la base de Monterrey para cubrir la ruta en Torreón.
Esta maniobra logística implica un tiempo considerable de espera. Se estima que la nueva hora de salida sea al filo de las 2:00 de la tarde, acumulando un retraso total de casi seis horas respecto al plan original.
Compensaciones y medidas paliativas
Para mitigar el malestar generalizado, la aerolínea ofreció dos opciones a los afectados, conforme a lo que suelen dictar los derechos de los pasajeros en retrasos imputables a la empresa:
• Vale de alimentos: Para aquellos que decidieran permanecer resguardados en las instalaciones del aeropuerto durante las horas muertas.
• Permiso de salida: La posibilidad de abandonar la terminal para comer o descansar fuera, con la condición estricta de regresar al mostrador a la 1:00 p.m. para el nuevo proceso de abordaje.
Hasta el momento, el ambiente en la sala de espera es de tensa calma. Los usuarios permanecen a la expectativa de que la unidad proveniente de Nuevo León aterrice en tiempo y forma, esperando que no surjan nuevos imprevistos que prolonguen aún más su estancia en suelo coahuilense.
POT