Manuel Espinosa, poeta y traductor totonaco: "No hay nada que celebrar, hay pueblos que ya no hablan su lengua"

En el Día de la Lengua Materna, el también periodista indicó que la poesía no solo abarca lo estético, sino que es una forma de resistencia para evitar que las lenguas originarias se extingan.

El poeta y traductor señaló que a pesar de que México es un país plurilingüe, esto no se refleja en políticas públicas / Melanie Torres
Puebla, Puebla. /

Originario del montañoso municipio de Ixtepec, en la Sierra Norte de Puebla, Manuel Espinosa Sainos es poeta, traductor y periodista totonaco que ha dedicado su vida a defender y revitalizar la lengua de sus ancestros a través de la palabra escrita y el activismo cultural, lo que lo convierte en una de las voces más potentes y necesarias de la literatura indígena.

En el marco del 21 de febrero, Día Internacional de la Lengua Materna, proclamado por la Unesco en 1999, la voz del poeta se levanta para puntualizar: “No hay nada que celebrar en el Día de las Lenguas Originarias. Hay pueblos que ya no hablan su lengua”, lamentó.

El maestro, cuya obra transita con naturalidad entre el español y el tutunakú, afirma que su trabajo no es solo un ejercicio estético, sino un acto de resistencia y memoria.

Miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte, Espinosa Sainos ha publicado títulos fundamentales como Tlikgoy xalhkuyut (Cantan los fogones) y Xonat kstalanli (Fragancia que me sigue), donde el paisaje serrano, la cotidianidad del pueblo totonaco y la mística de sus raíces se entrelazan, especialmente en Nitu wantu nitlan (Nada es perverso), que presentó el sábado 21 de febrero en la Casa de la Cultura a las 11 horas.

"La poesía es una forma de resistencia": Manuel Espinosa urge a hacer y escribir arte desde las lenguas originarias de México 

En entrevista para MULTIMEDIOS Puebla, Espinosa Sainos abre las puertas de su cosmovisión reflexionando sobre el papel del arte en la preservación de las lenguas originarias y los retos que enfrenta el México pluricultural. Un diálogo que es, en sí mismo, un puente entre tiempos y culturas.

A.L. - Usted ha dicho que escribir en totonaco es una forma de no desaparecer en un contexto global que nos empuja a ser cada vez más homogéneos. ¿Cómo logra la poesía transformar ese sentimiento de supervivencia?

M.E.S. - La poesía es una forma de resistencia, un acto también de dignificar la lengua y es una manera de no desaparecer. Creo que lo que hace es visibilizar la lengua. Durante mucho tiempo nos han dicho que tenemos que dejar de existir, de ser lo que somos como miembros de un pueblo originario, que tenemos que dejar de ser totonacos. Lo dicen la televisión, los comerciales, la escuela misma, que es despojadora de nuestra cultura.

Manuel Espinosa ve en la poesía y literatura indígenas una manera de dignificar la lengua, evitando su extinción / Melanie Torres

Hay algunas escuelas que no enseñan en lengua indígena, a pesar de estar en nuestra comunidad. Y cuando es de educación bilingüe, solo le dedican una hora a la semana. Entonces, estamos en proceso de extinción. Hay niños y jóvenes que ya no hablan la lengua.

Tenemos que seguir resistiendo. Muchos lo hacen de diferente manera: poco a poco van agarrando espacio en los medios de nuestras lenguas; otros hacen televisión, teatro o cine... yo lo hago a través de la poesía, una forma de visibilizar nuestras lenguas y de decir que no es un “dialecto”, sino un idioma.

Recordemos que hubo una etapa, en los setenta, en la que se tenía que homogeneizar al país con una sola lengua, una sola cultura, una sola manera de pensar, una sola religión y un solo partido político, cuando somos tan diversos. Tenemos muchos Méxicos; el país es plurilingüe y multicultural, pero eso no se refleja en las políticas públicas.

En el caso de la lengua, es lo último que importa, ¿no? Está la Ley de Derechos Lingüísticos y el artículo segundo constitucional... hay cosas muy bonitas, pero en la práctica no se aplican. Cuando se habla de hacer algo por las lenguas, se necesitan recursos y eso no hay.

Las benditas redes sociales | "Primero me conocieron en medios para que me conozcan en mi comunidad"

A.L. - Actualmente, la resistencia ideológica pasa por los nuevos medios. ¿Cómo percibe su presencia en redes sociales? ¿Cómo reciben su obra las juventudes totonacas que hoy habitan espacios digitales? ¿Es ahí donde puede ganarse la batalla contra el olvido?

M.E.S. - Si el español se ha ubicado en todas partes, creo que nuestras lenguas también deben ocupar todas las redes sociales: YouTube, Facebook, en todas, porque ahí está la juventud. Han dejado de platicar con los abuelos; ahora están ahí, pueden ser como nuestras aliadas.

Nadie es profeta en su tierra. Primero me tuvieron que conocer en los medios digitales… para que ahora me conozcan en mi comunidad. Si yo hubiera llegado a mi pueblo a decir “soy poeta”, nadie me hubiera hecho caso porque soy un bicho raro. En mi pueblo nadie hace poesía, nadie escribe en su lengua.

Cuando hago poesía trato de dignificar a un pueblo completo, una lengua completa, una cultura. Gracias a las redes sociales y a los medios, ahora me buscan en mi pueblo. Cuando voy a las escuelas, aquellos jóvenes que ya no hablan su lengua o no les interesa, dicen: “Quiero ser como tú, escribir en mi lengua”. O aquellos que ya no la hablan dicen: “Es que hablo totonaco también”.

Para el poeta Manuel Espinosa el indigenismo no está peleado con las redes sociales, ya que pueden ser un impulsor cultural / Melanie Torres

Entonces, se da una reactivación lingüística. Por eso la importancia de la poesía, de la literatura indígena. Cuando vas a un evento en donde lees poesía en tu lengua, dicen: “Ah, caray, ¿a poco se puede hacer poesía en totonaco?”, porque nos han hecho creer que, como es un “dialecto”, no podemos hacer nada. Y no: tenemos un idioma y se puede hacer poesía, cuento, teatro, novela, ensayo, crónica, periodismo, de todo.

Por mucho tiempo se ha creído que nuestras lenguas son solo para rezar o hablar con los abuelos, y no, sirven para todo.

A.L. - ¿Cuál es el reto más grande al traducir su obra del totonaco al español?

M.E.S. - Mi pensamiento es en totonaco, escribo en mi lengua y después busco la forma de cómo decirlo en español. Es un proceso muy difícil porque hay palabras que no tienen una traducción literal. Son sentimientos, formas de ver el mundo; por ejemplo: no decimos “te quiero”, decimos “te pongo en mi corazón”. El nombre mismo de nuestra lengua, totonaco, significa “tres corazones”. Entonces, para nosotros el corazón es el centro de todo. Es la vida misma.

A.L. - ¿Cómo se celebra el Día de la Lengua Materna?

M.E.S. - No hay nada que celebrar en el Día de las Lenguas Originarias. Hay pueblos que ya no hablan su lengua; si los niños ya no están hablando su idioma y las generaciones actuales tampoco, quiere decir que ya no la transmiten a sus hijos. Los abuelos sí la hablan; cuando se mueran, la lengua se acaba porque el padre ya no la transmite a su niño. Se acabó.

EG

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