Los Lakers de Los Ángeles están al borde del precipicio. Este pasado martes cayeron al lugar 11 en la Conferencia del Oeste después de ser apaleados 128-110 ante los Mavericks de Dallas en la NBA.
En estos momentos, los Lakers se han caído fuera de lo que sería un lugar incluso en el NBA Play-In, el formato tipo de repechaje de la Liga MX, para ver si clasifican a los playoffs.
James no jugó ayer debido a lesión en el tobillo y difícil que pueda jugar en el resto de la semana. Anthony Davis, que ha estado fuera por varias semanas, podría regresar el jueves.
No obstante, los Lakers han estado terrible desde principios de enero no han podido ganar partidos consecutivos.
En los últimos 25 partidos, Los Ángeles han ganado sólo cinco veces. Para complicar la situación, es que tienen el calendario más complicado de los involucrados por un lugar en los playoffs.
En los siete partidos que le restan a los Lakers, seis son contra equipos que están arriba de ellos en la tabla de posiciones en la Conferencia del Oeste.
Los Lakers han tenido una de las temporadas más dolorosas de su carrera. LeBron James y Anthony Davis rara vez han podido jugar juntos debido a lesiones.
De cualquier manera, cuando han estado en el mismo partido, su récord es sólo de 11-10 en esta campaña.
No hay duda que no dio resultado la forma que conformaron al equipo. La creencia popular es que si Lakers logra entrar al NBA Play In y pueden tener a James y Davis en la duela pueden ser un equipo peligroso.
Eso no ha parecido en los últimos dos años. Esta es la cuarta temporada de James con los Lakers. Cada vez han salido más lesiones para LeBron y fueron campeones en la burbuja 2020 pero en el 2019 no ingresaron a los playoffs. La campaña pasada fueron eliminados de la primera ronda. Ahora corren el peligro de nuevamente quedar fuera de los playoffs.