El destino ha trazado un camino irónico para las Chivas de Guadalajara en este Clausura 2026.
Tras establecer su mejor marca de puntos y rendimiento en el Estadio Akron, el conjunto rojiblanco se ve obligado a abandonar su moderna fortaleza para disputar la antesala de la gran final en el emblemático Estadio Jalisco.
Esta mudanza no es opcional, pues a partir de este miércoles, la FIFA toma posesión del inmueble de Zapopan para iniciar los preparativos logísticos y operativos de cara a la Copa del Mundo, marcando el fin de la actividad liguera en dicha sede por este semestre.
Chivas no la ha pasado bien sus regresos como local al Estadio Jalisco
Aunque el Jalisco es el hogar donde el "Campeonísimo" forjó su leyenda, el pasado inmediato del Rebaño en dicho recinto es motivo de cautela. En sus últimas dos apariciones forzadas en la Calzada Independencia, el balance ha sido desolador:
- Apertura 2023:
Un estrepitoso 0-4 ante Tigres, en una noche donde el equipo de Veljko Paunovic lució extraviado y bajo la sombra de indisciplinas internas.
- Clausura 2025:
Una derrota por la mínima (0-1) frente a Cruz Azul, resultado que en su momento puso en jaque la clasificación directa bajo el mando de Gerardo Espinoza.
Para la afición romántica, el regreso al Jalisco evoca noches de gloria: la remontada histórica ante Cruz Azul en el Repechaje de 2003, el título de 1987 contra Cruz Azul o la mística de la Liguilla de 2006.
Sin embargo, el fútbol actual exige más que nostalgia. Las Chivas han realizado un torneo regular histórico en 2026, mostrando una solidez defensiva y una pegada que no se veía en años.
- Comunidad
El reto para el cuerpo técnico será aislar al plantel de la presión que ha significado el Jalisco últimamente y convertir el "Coloso de la Calzada Independencia" en un aliado.
Con el boletaje agotado y una ciudad volcada al equipo, el Rebaño buscará que el peso de su historia sea mayor que sus recientes tropiezos estadísticos, intentando sellar su pase a la final en su antiguo estadio.
CH