En la ciudad de Buffalo, en el estado de Nueva York, el invierno trae consigo dos certezas ineludibles: el frío extremo y la respuesta incondicional de la Bills Mafia, considerada una de las hinchadas más fieles de la NFL.
Frente a una nueva nevada de gran intensidad, los Buffalo Bills activaron nuevamente su singular plan de contingencia, que consiste en convocar a sus propios seguidores para retirar la nieve de las tribunas del Highmark Stadium, armados con palas.
Lejos de tratarse de una solicitud improvisada, esta dinámica se ha consolidado como una costumbre que evidencia el fuerte vínculo entre la franquicia y su entorno.
¿Qué motiva a cientos de aficionados a dedicar largas jornadas bajo condiciones climáticas adversas por su equipo?
El pago ofrecido es de 20 dólares por hora, lo que equivale a cerca de 360 pesos mexicanos, una remuneración atractiva para un empleo eventual.
No obstante, los incentivos no se limitan al aspecto económico. Con el objetivo de reconocer el esfuerzo físico, el club brinda diversos beneficios adicionales:
- Alimentos y bebidas calientes: disponibles sin costo para ayudar a los participantes a mantenerse activos y soportar las bajas temperaturas.
- Áreas de descanso con calefacción: espacios acondicionados para que los voluntarios puedan recuperarse del frío durante las pausas.
- Herramientas incluidas: aunque se recomienda llevar pala propia, el equipo facilita este instrumento a quienes lo necesiten.
- De igual forma, se informó que los primeros 500 participantes recibirán guantes térmicos con el logotipo del Highmark Stadium, un objeto especial para cualquier seguidor de los Bills.
La principal razón detrás de esta iniciativa radica en la intensidad y velocidad con la que las nevadas, provocadas por el conocido “efecto lago”, pueden cubrir por completo el inmueble.
En algunos casos, el estadio ha llegado a acumular más de 50 centímetros de nieve en pocas horas, una cifra que rebasa la capacidad del personal de mantenimiento convencional.
Cabe destacar que esta medida no es reciente. Se trata de una táctica que los Bills han implementado con éxito durante varios años, especialmente en la antesala de compromisos importantes de postemporada.
Partidos ante rivales como los Pittsburgh Steelers o los Kansas City Chiefs han contado con el apoyo directo de la afición, confirmando que la fortaleza como local en Buffalo se edifica, literalmente, con el esfuerzo de su gente.
RJ