Enrique Solorio es un seguidor del futbol, en especial de las Chivas de Guadalajara, de donde es originario, aunque también tiene una pasión por coleccionar jerseys internacionales.
Todo comenzó con un simple diccionario y la chilena de Hugo Sánchez, provocando la fascinación por dicho deporte y los países, pues el seguidor del rebaño sagrado cuenta con un total de 243 camisetas de distintas naciones.
¡Tiene todo el planeta en jerseys! Así es la colección de Enrique Solorio, aficionado de las Chivas
Este hincha tapatío cuenta con una colección poco vista en el mundo: tiene todas las camisetas de los países afiliados a la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA), que son 211.
Sin embargo, además, tiene las de otras naciones independientes, territorios no incorporados y ciudades estado, para contabilizar un total de 243 jerseys.
“Tenía un diccionario en la primaria y en las páginas centrales estaban todas las banderas de los países, pero también estaba una imagen de Hugo Sánchez con una de sus chilenas, y a partir de ahí lo relacioné”, dijo Enrique.
Tardó 2 décadas en completar su compilación, que comenzó con la de Argentina y culminó con la de Sudán.
Algunas fueron fáciles de obtener, otras fueron regalos o intercambios, sin embargo, también tuvo complicaciones en conseguir las últimas que le faltaban.
“Empecé en 1999, con la de Argentina 98, me gusta mucho esa selección. En 2002 compré otra. Hace 5 años la termine, fueron 20 años de coleccionar. Una de las más complicadas fue la de Sudán, fue la última de la colección, la conseguí a través del entrenador de la selección, que contacté por WhatsApp’’, confesó.
El de Montserrat, una isla británica en el Caribe, la consiguió directamente con un jugador. La del Vaticano, lo consiguió en un museo. Entre las más especiales se encuentra la de Grecia, que tiene el nombre en griego y el himno nacional impreso, también el de Irlanda, en la edición que tiene código morse.
- Selección Mexicana
‘’Primero las compré en tiendas físicas, pero después ya no encontraba, pasé a compras internacionales en línea, y después con coleccionistas de otros países, hicimos un grupo, conseguíamos 7 u 8 camisas y las distribuíamos por el mundo”, agregó.
Su jersey más antiguo es el de Siria, que se utilizó en los años 80 y es el que trata con mayor cuidado. La de Burkina Faso la consiguió gracias a que persiguió por toda la ciudad a la Selección Sub 17 que estuvo en el Mundial en Guadalajara.
Su valor monetario es incalculable. Aunque algunas han sido obsequios, no se ha puesto a hacer un recuento de lo que ha gastado, pero el jersey más caro le costó 6 mil pesos.
“La más cara es la de República Centroafricana, me salió en 6 mil pesos, esa no se puede conseguir tan fácil. Fue mediante un jugador que estaba jugando en Eslovenia’’, dijo.
Como tapatío, es aficionado de Chivas, por lo que cumplió uno de sus sueños al llevar toda su colección al inmueble rojiblanco que albergará a partir del 11 de junio la Copa del Mundo.
“Es una emoción muy grande. No vas a ir al Mundial, el Mundial va a ir a ti. Estoy muy emocionado, no puedo ni imaginarme lo que se vivirá aquí”, terminó Solorio.
MPP