La Selección de Italia atraviesa por un nuevo capítulo de convulsión institucional que terminó con el retorno de un conocido de la casa.
Este martes, el presidente de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), Giovanni Malagò, anunció de manera oficial la contratación de Roberto Mancini como nuevo seleccionador nacional.
La decisión se tomó de forma apresurada tras el colapso del plan original de la directiva y en medio de un ambiente de máxima tensión política en el balompié transalpino, donde incluso el Ministerio de Deportes mostró su postura crítica ante los recientes acontecimientos.
El veto a Pirlo que detonó la salida de Maldini
El detonante de esta reestructuración fue la fallida designación de Andrea Pirlo como estratega.
La alta comitiva de la FIGC decidió frenar la llegada del exfutbolista al salir a la luz sus nexos comerciales como embajador de una empresa de apuestas rusa, situación que la federación consideró inaceptable por cuestiones de imagen e integridad.
Este veto institucional provocó un quiebre definitivo con Paolo Maldini y su asesor Leonardo, quienes habían asumido la dirección técnica de la federación apenas dos semanas atrás e impulsaban firmemente la candidatura de Pirlo, derivando en la renuncia de Maldini tras el choque de posturas con Malagò.
Roberto Mancini is the new Head Coach of the Azzurri ????????????#Azzurri #VivoAzzurro pic.twitter.com/s4yNi6sUUQ
— Italy ⭐️⭐️⭐️⭐️ (@Azzurri_En) July 28, 2026
La responsabilidad directiva tras la fractura en la cúpula
En conferencia de prensa, el presidente del organismo reconoció que la falta de oportunidad en el perfil de Pirlo lo obligó a intervenir directamente para detener el proceso, asumiendo la responsabilidad total del volantazo directivo.
Respecto al distanciamiento con la gestión de Maldini, el dirigente señaló que se llegó a un acuerdo pacífico para tomar caminos separados, abriendo paso además a la llegada de Claudio Ranieri para cubrir la vacante operativa en el área directiva de la selección nacional.
El reto de sanar a un gigante herido
Con este panorama, Roberto Mancini encara su segundo ciclo al frente del equipo italiano tras su etapa entre 2018 y 2023.
Tras sus pasos por clubes como Inter de Milán, Manchester City y recientemente la selección de Arabia Saudita, el técnico de 61 años regresa con la obligación urgente de reordenar el proyecto deportivo.
El objetivo principal será devolverle la estabilidad y competitividad a una potencia futbolística golpeada por el histórico trago amargo de perderse tres Copas del Mundo de forma consecutiva.
rga