¿Tu papá siempre cuenta la misma historia del Mundial del ‘86? ¿Tu abuela jura que vio jugar a Brasil en el ‘70 y que nunca volvió a existir un equipo igual? En miles de hogares tapatíos, el futbol no solo se ve… se hereda, se repite y se revive en cada anécdota que pasa de generación en generación.
Hoy, cuando el mundo vuelve a mirar hacia México rumbo al Mundial de 2026, en Guadalajara surge una iniciativa que apuesta por algo más poderoso que los estadios renovados o las nuevas figuras: la memoria colectiva
Convocan a compartir anécdotas del ‘70 y el ‘86 para documentar la memoria futbolera
La convocatoria es sencilla pero poderosa: enviar esa anécdota familiar por mensaje directo o en los comentarios. La meta es construir un archivo vivo de la pasión tapatía, un mosaico de recuerdos que conecte el pasado con el 2026.
La intención es documentar la pasión de Guadalajara a través de relatos reales. Historias que no aparecen en las estadísticas oficiales, pero que sí viven en las sobremesas de domingo: el gol que hizo llorar al abuelo, la vez que alguien se brincó la barda para intentar ver un entrenamiento.
Guadalajara ha sido sede mundialista en 1970 y 1986, dos torneos que quedaron grabados en la memoria colectiva del país. El Estadio Jalisco fue testigo de momentos históricos y de figuras legendarias que transformaron la manera de entender el futbol.
Pero más allá de los grandes nombres, lo que hoy se busca rescatar son las emociones: cómo se vivieron esos partidos en las calles, en los mercados, en las casas.
“Queremos que el mundo escuche la voz de Guadalajara”, señalan los organizadores de esta convocatoria que invita a enviar anécdotas por mensaje directo o en los comentarios de sus redes sociales.
La idea es recopilar estos testimonios para crear un archivo que inspire a las nuevas generaciones rumbo al 2026, cuando México volverá a recibir la Copa del Mundo.
Porque el futbol no solo se juega en la cancha. Se juega también en la memoria. En la camiseta guardada por décadas. En la foto amarillenta donde alguien posa con orgullo afuera del estadio. En la narración repetida mil veces, pero que nunca pierde emoción.
- Selección Mexicana
En una ciudad donde la pasión por el balón forma parte de la identidad, esta iniciativa busca unir pasado y futuro. Que los recuerdos de quienes vibraron en el ‘70 o el ‘86 dialoguen con los sueños de los niños que esperan el 2026.
Así que si en tu familia hay una historia mundialista que siempre vuelve a contarse, tal vez sea momento de que el mundo la escuche. Porque recordar, dicen, es volver a vivir. Y Guadalajara está lista para revivir su historia.
KH