“Mexicano, hermano, ya eres coreano”: el Fan Festival se rindió ante Corea del Sur

La Plaza Liberación volvió a llenarse para vivir el Mundial. Miles de aficionados mexicanos adoptaron a Corea del Sur como su selección y celebraron su triunfo como si fuera propio.

La afición coreana se sintió como en casa en la Perla Tapatía | Farid Santos
Guadalajara, Jalisco /

La segunda función tuvo casi los mismos ingredientes: el mismo escenario, las mismas pantallas gigantes y el mismo público entregado

Lo que cambió fueron los protagonistas sobre la cancha. Corea del Sur y Chequia tomaron el relevo en una Plaza Liberación abarrotada hasta el último rincón, donde el entusiasmo de la gente no dejaba espacio ni para un alma más.

La afición tapatía vivió de manera pasional el encuentro de Corea del Sur

La música y el DJ mantuvieron encendida la fiesta, haciendo vibrar el centro histórico con ritmos que ponían a bailar a todos. Sin embargo, cuando llegó el momento de presentar las alineaciones, quedó claro quién era el favorito de la tarde.

Los futbolistas de Corea del Sur fueron ovacionados de forma ensordecedora, con miles de gargantas unidas en un solo grito, mientras que los europeos se llevaron una sonora rechifla de una afición que había tomado partido de manera contundente y desde el primer minuto del encuentro.

Del otro lado, los aficionados europeos apenas se contaban con los dedos de una mano, perdidos entre la marea local, pero fueron los que más se escucharon cuando su selección tomó ventaja en el marcador con un gol sorpresivo que silenció momentáneamente la plaza.

La respuesta coreana no tardó en llegar y el empate provocó una explosión de alegría colectiva. Entre vasos de cerveza levantados al aire, cánticos improvisados que contagiaban a los asistentes y abrazos efusivos entre completos desconocidos, la fiesta continuó creciendo bajo el cielo de la tarde.

Cuando llegó el segundo y definitivo gol, la Plaza Liberación se transformó en una auténtica sucursal de Seúl. Los festejos no se detuvieron, las banderas ondeaban con fuerza y los gritos de apoyo retumbaron con tremenda energía en el corazón de Guadalajara.

La explicación era sencilla. Al preguntar a varios aficionados mexicanos por qué apoyaban a Corea del Sur, la respuesta se repetía una y otra vez entre risas y nostalgia:

“No olvidamos que nos ayudaron a pasar de ronda en un Mundial. Eso se paga con cariño” comentó un aficionado mexicano.

Por una noche más, miles de tapatíos hicieron suyo el famoso lema que resonó con orgullo entre la multitud: “Mexicano, hermano, ya eres coreano”.

CH

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