El paso de Carlos Ahumada por Santos Laguna es algo que no es bien recordado para los laguneros, ya que, dicho periodo es una mancha negra en la historia del club, la cual pudo provocar que el equipo su mudara de sede y la región se quedara sin futbol profesional.
Ante la detención de Ahumada en Argentina por defraudación fiscal, es puntual recordar su paso como dueño de la entidad albiverde, el cual comenzó un 19 de diciembre del 2003, cuando Grupo Modelo dio a conocer que Santos pasaba a manos del ya mencionado empresario, quien en ese entonces también era propietario de los 'Panzas Verdes' del León.
La gestión de Ahumada comenzó para el Clausura 2004, en donde los 'Guerreros' conquistaron la Interliga y obtuvieron su boleto para participar por primera vez en su historia en la Copa Libertadores de América, torneo en donde tuvieron una buena participación en la fase de grupos al avanzar a la siguiente ronda en segundo puesto, enfrentando a clubes como el Cruzeiro de Brasil, la Universidad de Concepción de Chile y el Caracas de Venezuela. Para la ronda de octavos de final vino el recordado "Robo Monumental", en donde Santos quedó fuera de manera dramática frente a River Plate, luego de que el silbante Carlos Torres repitiera un penal a favor del 'Millonario', el cual fue pieza fundamental para que los argentinos avanzaran a la siguiente ronda.
Mientras en la Libertadores la participación fue favorable a pesar de la eliminación, el andar del equipo en el torneo de liga no fue el esperado, ya que los laguneros no pudieron acceder a la Liguilla y aunque lo deportivo a nivel internacional iba bien, los problemas extra cancha del dueño de los 'Guerreros' comenzaron a hacer de las suyas.
Pese a que Alberto Canedo incluso había anunciado la construcción de un nuevo estadio para Santos, los problemas comenzaron para Ahumada, pues fue puesto en evidencia mediante un video en el que aparecía entregando dinero a políticos mexicanos para hacerse de un contrato millonario para su empresa constructora Grupo Quart.
Posteriormente, Ahumada fue a la cárcel por los presuntos malos manejos de su compañía, y fue ahí en donde el equipo quedó a la deriva, por lo que algunos jugadores importantes como Jared Borgetti ayudaron a cubrir las necesidades de jugadores jóvenes y staff del club, mientras que en la Comarca Lagunera era una incógnita el futuro de la institución, ya que, comenzaron a correr los rumores de que Santos podría ser vendido y por ende abandonar La Laguna, cosa que finalmente no sucedió.
Mientras los problemas aquejaban al equipo y la afición se encontraba preocupada, el recordado ex jugador Héctor el 'Pity' Altamirano acuñó la famosa frase de "Un Guerrero Nunca Muere", con la cual se creó una campaña y previo a un partido ante Chiapas, miles de laguneros acompañaron al equipo desde el hotel de concentración hasta el Estadio Corona.
Incluso, dicho momento ha sido recordado por el club, ya que fue una muestra total de la unión y el cariño de los santistas para demostrar que querían que el equipo continuara en la región.
Cuando el panorama era más negro para los 'Guerreros', Grupo Modelo pudo recuperar el equipo y Carlos Ahumada quedó totalmente ajeno a Santos, aunque después logró salir de la cárcel, ya que no se pudo comprobar nada en su contra.
Pese a que Santos vivió tiempos difíciles, el equipo logró subsistir para casi tres años después recibir a Alejandro Irarragorri, quien de la mano de la cervecería comenzó una gestión llena de éxitos, en la que el equipo dejó atrás problemas porcentuales y se convirtió en una de las instituciones "modelo" del futbol mexicano.