Del boxeo al budo. Dr. Rogelio Herrera Echauri abre nuevo dojo en CdMx apadrinado por Mauricio Sulaimán

Luego de toda una vida dedicada al boxeo, acompañando a grandes figuras como Daniel Zaragoza, el doctor Herrera Echauri ha decidido dar un giro radical en su vida a los 72 años de edad.

Hanko Budo Kai – Dojo Isha en su inauguración / Olga Hirata
Ciudad de México /

En medio del ajetreo constante y la aceleración de la Ciudad de México, el Dr. Rogelio Herrera Echauri ha demostrado que nunca es tarde para transformar la propia vida.

A sus 72 años, ha inaugurado oficialmente Hanko Budo Kai – Dojo Isha, un espacio que bajo el concepto de “La Casa del Guerrero del Medio Corazón” se dedica al estudio del Budo, el cultivo del espíritu y la búsqueda del equilibrio interior.

De la fuerza del ring al silencio del dojo

Durante casi dos décadas, la vida de Herrera estuvo ligada al rigor del boxeo, impulsando un proyecto de formación deportiva junto al excampeón mundial Daniel Zaragoza.

Tras 18 años de comunidad y disciplina, la pandemia forzó el cierre de aquel ciclo, planteando al doctor la disyuntiva entre cerrar definitivamente o reinventarse.

Herrera eligió lo segundo, buscando una disciplina que, aunque físicamente más accesible para su etapa actual, mantuviera una alta exigencia interna y filosófica.

“Todos debemos tener un proyecto personal, y si es deportivo, mejor”, sostiene el doctor Herrera, quien ve en esta nueva etapa una forma de convicción y supervivencia emocional.

Un contrapeso necesario en tiempos convulsos

La ceremonia de apertura contó con un respaldo simbólico importante: Mauricio Sulaimán, presidente del Consejo Mundial de Boxeo, fue el encargado de cortar el listón inaugural.

Sulaimán destacó que emprender un proyecto de esta naturaleza a los 72 años es una lección de vida que permite recuperar la ilusión y retribuir a la familia y la sociedad.

En un mundo saturado de negatividad, el ambiente del dojo, caracterizado por la música suave y la meditación, ofrece un refugio emocional necesario.

“El mundo vive una convulsión terrible, mucha violencia, mucho negativismo. Esto es el contrapeso que todos debemos buscar”, explica Herrera al describir la misión de su espacio.

La disciplina de la lentitud

A diferencia de los gimnasios convencionales, en este dojo no existen los gritos, los cronómetros ni la exhibición de egos.

La práctica central es el Tai Chi, una disciplina que no compite contra otros, sino contra la dispersión mental y la prisa cotidiana.

Los movimientos lentos y la respiración guiada obligan al practicante a mantener una atención plena, demostrando que la pausa puede ser tan exigente como la velocidad.

“Se gana fuerza y flexibilidad, pero sin lastimarnos. Es más difícil hacerlo lento que rápido, porque lo lento no permite esconder errores. Lo lento obliga a sentir”, afirma Verónica Rendón, alumna del centro.

Gobernarse a uno mismo

Más allá de ser un centro deportivo, Hanko Budo Kai – Dojo Isha es una declaración de principios sobre la capacidad de evolución humana.

El proyecto busca mantener la mente activa y el espíritu en movimiento, subrayando que el deporte es salud en todas las etapas de la vida.

El objetivo final es profundo pero sencillo: formar individuos que, antes de enfrentar al mundo, aprendan a gobernarse a sí mismos.

“A veces el verdadero combate no está en el ring. Está en la decisión de no quedarse quieto”, concluye la premisa de este nuevo espacio de sabiduría oriental.


DR

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