Confrontada por primera vez a la dificultad de programar todos los partidos de un torneo de Grand Slam, la extenista y actual directora de Roland Garros Amélie Mauresmo defendió la programación de los encuentros masculinos en los mejores horarios porque "son más atractivos" para los aficionados.
"En nuestra época, como mujer y también como antigua jugadora, no me siento mal o no encuentro injusto reconocer que actualmente los partidos masculinos son más atractivos", declaró la ex número 1 mundial.
"Mi objetivo, cuando comencé a programar el día a día, era el de tratar de ver (...) cuáles eran los partidos del cuadro femenino que podrían presentarse en sesión nocturna. Ves los duelos, los partidos o las estrellas con las que nos podemos identificar en una sesión nocturna" difundida por la plataforma Amazon Prime.
"Lo admito, ha sido difícil identificar el partido de la jornada (en el cuadro femenino) más de una vez".
De las 10 sesiones nocturnas programadas en este Roland Garros (a partir de las 20h45 locales, 18h45 GMT), solo una fue con un partido femenino, el disputado por la número 1 francesa Alizé Cornet y la letona Jelena Ostapenko, ganadora en París en 2017.
"Y como solo hay un partido en sesión nocturna, es difícil elegir", añadió Mauresmo que tomó como ejemplo el US Open, donde se programan por las noches un partido masculino y otro femenino.
Estas declaraciones fueron acogidas con sorpresa e incredulidad por las protagonistas del circuito femenino WTA.
La actual N.1, la polaca Iga Swiatek declaró tras clasificarse para semifinales: "Es un poco decepcionante y sorprendente porque ella viene también del circuito femenino".