Luego de que la Suprema Corte de Estados Unidos resolviera que los aranceles impulsados por el gobierno de Donald Trump son ilegales y rebasan las facultades del Ejecutivo, exportadores del noreste del país afiliados al Consejo Mexicano de Comercio Exterior del Noreste celebraron el fallo.
Directivos del organismo consideraron que la resolución envía una señal positiva, al aportar certidumbre a la relación comercial entre México y Estados Unidos, así como a la estabilidad económica de América del Norte.
“En Comce Noreste aplaudimos esta decisión que tomó la Suprema Corte de Estados Unidos; estos aranceles que imponía bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) a México no eran justificados, entonces el impacto que estaban teniendo algunas industrias, algunas empresas al exportar a Estados Unidos, finalmente encarecían los productos a los consumidores americanos y toda la cadena de suministro”, declaró en entrevista con la plataforma MILENIO-Multimedios, Andrés Franco Zaldívar, director de Comce Noreste.
Añadió que ante esta decisión se espera que vuelva la certidumbre y crezca el comercio en la región T-MEC, aunque siguen vigentes los aranceles de la Sección 232, referentes al acero y al aluminio, aunque se buscará que a dichas industrias también se les retiren las tasas.
“Estos aranceles al aluminio, cobre y acero siguen siendo injustificados, dado que México no es una amenaza para los Estados Unidos en estas industrias. En resumen, es una buena señal. Son pasos firmes hacia adelante y hacia un T-MEC más sólido”, comentó Franco Zaldívar.
Por su parte, analistas de Monex opinaron que para México, el fallo es una noticia positiva en términos generales, ya que elimina el arancel de 25 por ciento aplicado a las exportaciones que no cumplían con el T-MEC y que había sido impuesto precisamente bajo la IEEPA.
Pero el beneficio es acotado: desde julio de 2025, cerca de 86 por ciento de las mercancías mexicanas ya cumplía con las reglas de origen del Tratado, por lo que gran parte del comercio bilateral estaba, en la práctica, exenta de dicho gravamen.
Además, los analistas de Monex indicaron en un reporte que persisten retos relevantes, ya que los aranceles sectoriales siguen plenamente vigentes.
En particular, continúan los aranceles de la Sección 232 sobre acero y aluminio, actualmente en niveles de 50 por ciento, así como los de 25 por ciento para automóviles y autopartes que no cumplen con las reglas de origen o que derivan de investigaciones de seguridad nacional previas.
A ello se suman otros gravámenes en sectores como madera, muebles tapizados y gabinetes de cocina, con tasas que van de 10 a 25 por ciento. También permanece el riesgo indirecto de la Sección 301, que puede afectar a productos fabricados en México con insumos chinos si no se acredita una transformación sustancial.
En este contexto, aunque se elimina el blanket tariff que representaba una amenaza sistemática para las exportaciones mexicanas, el entorno comercial sigue siendo complejo y con costos elevados para sectores estratégicos, particularmente el metalúrgico y el automotriz, lo que mantiene la presión sobre la competitividad y las decisiones de inversión.
Ayer, los magistrados de la Corte Suprema, con votación de 6-3 y con sentencia redactada por su presidente, el conservador John Roberts, confirmaron la decisión de un tribunal inferior de que el presidente republicano excedía su autoridad.
bimc