Un despido es la terminación de un contrato o relación laboral de manera anticipada y, de acuerdo con la Ley Federal del Trabajo, en México éste se clasifica en dos categorías; justificado e injustificado.
Tanto como empleado como empleador es importante reconocer cuándo un despido incurre en una u otra clasificación, pues, con ello, ambas partes podrán ser conscientes de sus derechos y obligaciones ante estas situaciones.
¿Cuándo un despido califica como justificado?
De acuerdo con el artículo 46 de la Ley Federal del Trabajo, un despido justificado y sin responsabilidades para el patrón aplica cuando el trabajador incide en alguna de las 15 razones que están señaladas en el artículo 47 de esta misma ley.
- Entregar certificados o referencias falsas al empleador o sindicato, en donde se le atribuyan al empleado capacidades, aptitudes o facultades de las cuales carezca. Esa causa dejará de ser efectiva después de 30 días del que trabajador haya comenzado a prestar sus servicios
- Incurrir, durante su jornada laboral, en faltas de honradez, actos de violencia, amagos, injurias o malos tratos en contra del patrón, sus familiares o del personal directivo o administrativos de la empresa; salvo que sea bajo defensa propia
- Que el trabajador cometa alguno de los actos antes mencionados contra sus compañeros de trabajo y altere la disciplina en el área laboral
- Que el trabajador comenta, fuera de servicio, los actos mencionados en el punto dos; si estos son de gravedad y que, por tanto, sea imposible una relación laboral
- Ocasionar daños, intencionalmente, a los materiales, maquinarias o instrumentos, entre otros objetos relacionados con el trabajo
- Ocasionar daños o perjuicios, mencionados en el punto anterior, causados por negligencia
- Comprometer la seguridad del establecimiento o de las personas que se encuentren en él, por imprudencia o descuido inexcusable por parte del trabajador
- Cometer actos inmorales en el lugar de trabajo
- Revelar secretos de fabricación o asuntos de carácter privado con prejuicio de la empresa
- Tener más de tres faltas de asistencia en un periodo de 30 días; sin permiso del patrón o causa justificada
- Desobedecer al patrón o representantes sin causa justificada, siempre que se trate del trabajo contratado
- Negarse a tomar las medidas preventivas o a seguir los procedimientos indicados para evitar accidentes o enfermedades
- Presentarse a sus labores en estado de embriaguez o bajo la influencia de algún narcótico o droga enervante, salvo que, exista una prescripción médica; de ser el caso, esta debe presentarse anticipadamente ante el patrón
- Cuando exista una sentencia ejecutoriada que imponga al trabajador una pena en prisión y que le impida el cumplimiento de la relación de trabajo
- Las análogas a las establecidas en las fracciones anteriores, de igual manera graves y de consecuencias semejantes en lo que al trabajo se requiere.
¿Cuándo un despido califica como injustificado?
Así, conforme a lo dictado por el artículo 46 sobre los despidos justificados y sin responsabilidad del patrón, un despido será calificado como injustificado cuando no incurra en alguna de las causas enumeradas en el artículo 47 de la Ley Federal de Trabajo.
Además, también se califica como despido injustificado cuando la causa es alguna de las especificadas, pero el jefe omite notificar al trabajador o a la junta de la empresa; en caso de que haya un despido injustificado, el empleador está obligado a pagar la liquidación o indemnización correspondiente.
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