Un hombre se declaró culpable en Estados Unidos por su participación en el robo de material inédito de Beyoncé, en un caso que generó preocupación por la seguridad de contenidos musicales aún no publicados.
Kelvin Evans, de 41 años, admitió su responsabilidad ante un tribunal del condado de Fulton, en Atlanta, por los delitos de allanamiento de vehículo y daños a la propiedad. Como resultado, fue sentenciado a dos años de prisión, luego de que inicialmente estaba previsto que enfrentara un juicio esta misma semana.
Cómo ocurrieron los hechos
El incidente ocurrió en julio del año pasado, cuando Evans irrumpió en una camioneta Jeep Wagoneer estacionada que había sido rentada por miembros del equipo de la artista. En específico, el vehículo era utilizado por el coreógrafo Christopher Grant y el bailarín Diandre Blue, quienes colaboraban en la gira de la cantante.
Según el reporte policial, ambos regresaron al automóvil el 8 de julio y encontraron una de las ventanas del maletero rota, además de la desaparición de dos maletas. En su interior había discos duros que contenían material altamente sensible, incluyendo música inédita de Beyoncé, planes de producción, así como listas de canciones para sus conciertos.
El robo ocurrió apenas dos días antes de que la artista iniciara una serie de presentaciones en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, como parte de su gira “Cowboy Carter”. Este detalle incrementó la relevancia del caso, debido al valor estratégico y creativo del material sustraído.
Las autoridades lograron identificar al responsable gracias a imágenes captadas por cámaras de vigilancia, lo que permitió su detención en agosto. Sin embargo, a pesar del avance en el proceso judicial, los objetos robados, incluidos los dispositivos con la música inédita, no han sido recuperados hasta el momento.
El caso pone de relieve la vulnerabilidad de contenidos digitales incluso dentro de industrias altamente protegidas como la música, donde las filtraciones o pérdidas pueden tener consecuencias económicas y artísticas significativas. En este sentido, la sustracción de material inédito representa no solo un delito patrimonial, sino también un riesgo para proyectos creativos en desarrollo.
Hasta ahora, no se ha informado públicamente si el contenido robado ha sido difundido o utilizado de alguna forma, lo que mantiene la incertidumbre sobre el destino final de los archivos.
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La resolución judicial cierra una parte del proceso legal, pero deja pendiente la recuperación de los materiales, considerados de alto valor para la carrera de la cantante.