Spider-Man es uno de los héroes más lucrativos de la historia, pero su situación cinematográfica es un rompecabezas legal. Pero hay cierta confusión cuando se trata de los productos cinematográficos de los últimos años.
Pues mientras hemos visto a Spider-Man unirse a los Avengers en las películas del UCM, hemos visto también una serie de películas basadas en el universo arácnido como Madame Web, Kraven, Morbius y la trilogía de Venom.
Si te preguntas por qué sus películas tardan en llegar a Disney Plus o por qué Sony sigue lanzando su propio universo con villanos, la respuesta está en un acuerdo compartido único en Hollywood.
- Liga MX
¿Cómo funciona el acuerdo de Sony y Disney sobre los derechos de Spider-Man?
En los años 90, mucho antes de que existiera el Universo Cinematográfico de Marvel, una Marvel al borde de la quiebra vendió los derechos cinematográficos de Spider-Man a Sony Pictures.
Por lo tanto, legalmente, Sony es la dueña exclusiva de los derechos para hacer películas del arácnido. Disney, tras comprar Marvel años después, recuperó los derechos de los cómics, el merchandising y los productos televisivos animados.
En 2015, tras el tibio recibimiento de The Amazing Spider-Man 2, Sony y Disney firmaron una alianza sin precedentes. El trato se dividió en dos vertientes:
- Sony le "prestaría" a Spider-Man a Marvel Studios para aparecer en películas grupales como Avengers.
- Marvel Studios produciría creativamente las películas en solitario de Tom Holland (Homecoming, Far From Home, No Way Home y próximamente Brand New Day).
Bajo el acuerdo actual, Disney cofinancia el 25 por ciento de la producción a cambio del 25 por ciento de las ganancias en taquilla, mientras que Sony asume el resto y distribuye la cinta.
Este acuerdo también explica la distribución digital. Las películas del arácnido no van directo a Disney Plus.
Sony mantiene una ventana de exclusividad en cines y formatos físicos; luego, las cintas pasan temporalmente por plataformas de terceros (como Netflix) y, finalmente, aterrizan en el catálogo de Disney Plus.
Al final del día, el destino cinematográfico de Spider-Man demuestra que, en el Hollywood moderno, la cooperación puede ser más lucrativa que la guerra de patentes.
Mientras Disney aporta el músculo creativo que conecta al arácnido con el resto de los Avengers, Sony retiene el control de su activo más valioso sin renunciar a expandir su propio universo de villanos.
CH