La noche del 1 de enero, la reina del pop taiwanés Jolin Tsai cerró con esplendor la última presentación de su gira mundial “Pleasure” ante miles de fans en el Estadio de Taipei, ofreciendo un espectáculo visual y sonoro sin precedentes en sus 26 años de trayectoria.
Con un vestuario dorado titulado “Reina de la Seducción”, la artista apareció sobre un cerdo dorado gigante de cinco pisos de altura, pieza central del escenario y símbolo de los elementos de la codicia, la ira, el engaño y el deseo.
Esta impactante figura no solo fue un elemento artístico, sino que, durante la interpretación de la canción Bloody Mary, se transformó en una auténtica máquina que lanzó “lluvia de billetes de felicidad” sobre los 40 mil asistentes, generando una escena caótica mientras parte del público corría hacia el escenario para atraparlos.
El montaje general del concierto fue una muestra de creatividad desbordante. Más de 20 criaturas fantásticas, incluyendo búfalos gigantes, una pitón igualmente colosal, caballos voladores, peces mariposa, jirafas, ballenas y trompas de elefante, formaron parte del llamativo decorado que acompañó cada segmento del show.
La pitón gigante, en especial, fue uno de los elementos más comentados, simbolizando el deseo y enroscándose de manera prominente alrededor del escenario.
Según reportes de ET Today, la estructura del cerdo dorado pesa unas 4 toneladas y su complejidad requirió una logística especial: el transporte de este elemento costó aproximadamente 36 millones de nuevos dólares taiwaneses, al punto de necesitar un avión de carga completo para llevarlo hasta Taipei.
Cuánto dinero se invirtió en la presentación de la artista
La inversión total del escenario alcanzó los 900 millones de nuevos dólares taiwaneses, cifra que incluyó no solo el cerdo dorado y la serpiente gigante, sino también una estatua de siete niveles con ocho brazos de una diosa, una corona serpentina imponente, y múltiples otros elementos fantásticos que lograron que el público viviera una experiencia sensorial intensa.
El show también presentó transiciones creativas: después del acto del cerdo que regaba billetes, el telón se transformó en una recreación de La última cena de Leonardo da Vinci, con 12 bailarines portando pasteles impresos con la imagen de Jolin Tsai mientras interpretaban Sweet Secret, lo que generó una atmósfera explosiva en el público.
Durante su interacción con los fans, Jolin Tsai compartió que había preparado más de 200 pares de zapatos para llevar a cabo sus pasos de baile enérgicos, mostrando la intensa planificación detrás de cada detalle de la gira.
Los atuendos principales de la noche incluyeron diseños avant-garde de la marca Dilara Findikoglu, conocida por vestir a estrellas internacionales como Rosé, Rosalía o Doja Cat, combinando elementos góticos románticos, feminismo y sastrería refinada, perfectamente alineados con la temática de placer del tour.
Al hablar sobre la posibilidad de agregar más fechas en el Taipei Arena, la cantante bromeó que, si algún día alguien pasaba por allí y no había evento, podía llamarla para que subiera al escenario de inmediato.
Sin embargo, también admitió de forma honesta que encontrar fechas disponibles para más presentaciones era extremadamente difícil, por lo que agregar noches adicionales este año parecía casi imposible.
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