En un giro significativo dentro del prolongado conflicto legal que enfrenta la actriz de origen cubano Livia Brito, las autoridades judiciales de la Ciudad de México determinaron su vinculación a proceso.
Esta resolución se deriva de las acusaciones por el probable delito de falsedad de declaraciones ante la autoridad, tras los incidentes violentos ocurridos hace casi seis años en los que se vio involucrado el fotógrafo Ernesto Zepeda.
Esta resolución revoca un auto de no vinculación previo, señalando que existen elementos suficientes para continuar con una investigación formal de carácter penal.
¿Por qué fue vinculada a proceso Livia Brito?
Para comprender la gravedad de la situación actual, es necesario remontarse a junio de 2020. En aquel entonces, Livia Brito y su entonces pareja sentimental, Yosmi Mariano Gedler Martínez, se encontraban de vacaciones en Cancún, Quintana Roo.
El fotógrafo Ernesto Zepeda intentó retratar a la pareja en la playa, lo que desencadenó una confrontación violenta.
De acuerdo con las denuncias presentadas, la actriz y Martínez agredieron físicamente a Zepeda, provocándole una lesión en el rostro que le dejó una cicatriz permanente.
Además del ataque físico, el paparazzi acusó el robo y daño de su equipo de trabajo fotográfico.
El conflicto ha avanzado por dos vías distintas. En el ámbito civil, el caso llegó hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), la cual confirmó en junio de 2025 que la actriz y su expareja deben pagar una indemnización de un millón 200 mil pesos a Ernesto Zepeda por concepto de daño moral.
Sin embargo, el proceso que hoy ocupa los titulares es el penal. En 2024, Zepeda y su abogada, Ángela Frías, interpusieron una denuncia por falsedad de declaraciones.
La acusación sostiene que Brito mintió sistemáticamente ante el juez al negar haber agredido al fotógrafo, a pesar de las pruebas testimoniales y periciales que indicaban lo contrario.
Al faltar a la verdad en un procedimiento judicial, la actriz habría incurrido en un delito contra la administración de justicia y la sociedad.
La resolución judicial, fechada el 4 de febrero de 2026, no solo afecta a Brito, sino también a Mariano Martínez.
Tras el análisis en segunda instancia, el magistrado consideró que el comportamiento de la actriz al negar los hechos constituye un indicio de criminalidad que debe ser juzgado.
Como parte de este procedimiento, el juez de la causa ordenó a las partes establecer un plazo para el cierre de la investigación complementaria.
Asimismo, se ha fijado una audiencia clave para el próximo 23 de febrero de 2026, donde se revisarán los avances del expediente y se determinarán las medidas a seguir.
Este no es el único incidente que ha empañado la relación de Livia Brito con los medios de comunicación. En mayo de 2022, fue señalada por el reportero Roberto Hernández Gallardo, del programa Ventaneando, por un presunto intento de agresión y obstrucción de su labor informativa.
Aunque en esa ocasión la actriz utilizó sus redes sociales para desmentir el ataque físico, admitió haber confrontado al periodista por grabarla sin su consentimiento.
SCM