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Celso Piña: ¿Profeta en su tierra? El legado del 'Rebelde del Acordeón' a 7 años de su partida

Pato Machete reflexiona sobre el legado de Celso Piña, los cuestionamientos a sus fusiones musicales y su consolidación como referente internacional de la cumbia.

Continua legado de la música de Celso Piña a siete años de su partida | Alberto Santos
Alberto Santos
Monterrey, Nuevo León.

A siete años de la muerte de Celso Piña, su música plantea una pregunta que todavía genera conversación: ¿fue el 'Rebelde del Acordeón' un profeta en su propia tierra? Mientras en otros países su propuesta fue recibida como una referencia de la cumbia y de la fusión musical, en Monterrey también tuvo que abrirse camino entre quienes cuestionaron sus experimentos con el rock, el pop y otros géneros.

Para Pato Machete, quien trabajó durante décadas junto al músico regiomontano, esa diferencia de percepción fue evidente. 

Celso llevó su cumbia a distintos rincones del mundo, mientras que en su ciudad hubo momentos en los que algunos sectores dejaron de verlo como el referente que ya era fuera de México.

El músico recuerda que parte de esa distancia tuvo que ver precisamente con la decisión de Celso de no quedarse dentro de una fórmula tradicional.

"A él le pasó en específico que de pronto mucha raza se fue con el tema de que estaba haciendo mucho pop o mucho rock. Y la gente como muy tradicional de aquí decía: 'No, es que él ya hace cosas mezcladas'. Y entonces hubo ahí como un hate medio raro de un tiempo".

La paradoja, explica Pato, es que mientras algunos cuestionaban esa evolución, en otros países Celso Piña era reconocido precisamente por haber llevado la cumbia hacia nuevos territorios.

Pato compara esa situación con la que vivió Carlos Vives en Colombia, cuando algunos sectores cuestionaban su imagen y la mezcla de sonidos tradicionales con elementos del rock y el pop.

"¿Qué es lo mismo que le pasó a Celso? A Celso los mismos chingones de Colombia lo reconocían y lo hacían parte, lo mencionan como los grandes. Y aquí hubo algunos envidiosos que dijeron que era muy vendido, que ya no hacía cumbia".

Con los años, esa percepción comenzó a cambiar. La muerte de Celso Piña en 2019 puso todavía más en evidencia el alcance que había conseguido su música y el reconocimiento que recibió de músicos y públicos de distintos lugares.

Para Pato, el mejor ejemplo está en los escenarios internacionales que compartió con el acordeonista. Recuerda haber estado en Francia y ver a personas ondeando banderas de México y Colombia cuando comenzó a sonar 'Caminos de la vida', así como presentaciones en Colombia donde el regiomontano era recibido con un reconocimiento reservado para grandes figuras de la música latinoamericana.

"Creo que esa historia está más que clara. Habrá gente que no le gusta o que en su momento dudó. Yo nunca dudé. Al contrario, creo que siempre fue un ejemplo, siempre fue punta del tren y siempre hizo lo que él quería".

Uno de los momentos que más recuerda Pato fue la participación de Celso en el primer Vive Latino. El acordeonista tenía dudas sobre cómo respondería un público identificado principalmente con el rock, pero Pato estaba convencido de que su música ya había influido en varias de las bandas que formaban parte del festival.

"Le dije: 'Maestro, mire el cartel: Fabulosos Cadillacs, Los Caligaris, El Gran Silencio. Nomás esas tres bandas lo escuchaban a usted y saben quién es usted. Y están inspirados en usted'".

La presentación terminó por abrirle nuevas puertas dentro de los festivales de música en México. Pato recuerda que después Celso también estuvo en otros encuentros musicales, entre ellos el Machaca y Pa'l Norte.

Sin embargo, considera que el reconocimiento dentro de Monterrey no siempre correspondió con la dimensión que Celso ya había alcanzado fuera de la ciudad.

"Yo siento que sí, de pronto la raza caía en este tema de 'ah, no, pues es que anda aquí y es como que menos'. Y siento que pasa también mucho con las bandas de acá".

Esa situación no significa para Pato que Celso haya dejado de ser querido en Monterrey. Por el contrario, considera que el paso de los años terminó por colocar su obra en el lugar que merece y que hoy existe una generación que entiende mejor la importancia de lo que hizo.

A siete años de su muerte, su legado continúa además en proyectos como la Ronda Machetera, agrupación encabezada por Pato Machete que busca mantener vigente la escuela musical que recibió durante los años que trabajó con Celso y la Ronda Bogotá.

La Ronda Bogotá, por su parte, prepara la celebración de sus 50 años con un disco que reunirá a 50 invitados, mientras que la Ronda Machetera trabaja en su segundo álbum.

Pato insiste en que no se trata de competir por el nombre de Celso, sino de mantener viva una manera de entender la música.

"La escuela que nos dejaron a nosotros fue de trabajo, fue de insistir, fue de permear. Nos toca seguir llevando su nombre más lejos y hacerlo todavía más grande".

Quizá la respuesta a la pregunta de si Celso Piña fue profeta en su tierra no sea definitiva. Lo que sí parece claro es que el tiempo terminó por darle la razón a un músico que nunca tuvo miedo de mezclar, experimentar y llevar la cumbia a lugares donde antes no tenía espacio.

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Alberto Santos

Conductor y periodista con más de 20 años de experiencia. Lidero el departamento de Espectáculos en Telediario, donde coordino coberturas especiales, entrevistas y reportajes. Puedes ver y escu... Ver más

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