"Nadie puede venir a ganar a México": Erik Lira quiere dar su mejor versión en el Mundial 2026 para poder dar el salto a Europa

El mediocampista mexicano del Cruz Azul considera que antes de pensar en el futbol europeo, lo más importante es que la Selección Mexicana haga su mejor papel en el Mundial 2026.

Erik Lira es el único jugador de Cruz Azul que tiene asegurado su lugar en la Selección Mexicana para el Mundial 2026 / @miseleccionmx
Ciudad de México /

Erik Lira, mediocampista fundamental en el esquema del Cruz Azul, se encuentra en un momento definitorio de su carrera profesional.

Con la mirada puesta en la próxima Copa del Mundo, el futbolista reconoce que este torneo representa no solo la máxima gloria a nivel de selección, sino también la vitrina ideal para consolidar su salto al fútbol de Europa.

A pesar de los rumores que lo sitúan fuera de México tras la justa deportiva, Lira mantiene los pies en la tierra, priorizando su compromiso inmediato con el combinado nacional y agradeciendo el respaldo de su club actual.

El Mundial como trampolín internacional para Erik Lira

Para Lira, la posibilidad de emigrar al Viejo Continente es un objetivo claro, pero entiende que el éxito individual vendrá de la mano del desempeño colectivo en el torneo más importante del mundo.

El jugador ha enfatizado que su presente se debe al trabajo realizado con el cuerpo técnico y sus compañeros en Cruz Azul, factores que le han permitido ser considerado para la lista final del seleccionador.

Su enfoque actual es el "día a día", evitando distracciones sobre su futuro contractual hasta que concluya la participación de México en el certamen.

“Sí, no hay mejor vitrina que un Mundial, en currículum, estoy enfocado en el día a día, tengo que estar en la lista final primero, no puedo pensar en Europa, soy jugador de equipo, si bien me toca estar aquí, es por Cruz Azul, a los jugadores, al cuerpo técnico, gracias a ellos, si estoy en el mundial, agradeceré a ellos, pensar en el Mundial y después ver lo de Europa”.

Sacrificios que valen una Copa del Mundo

El camino de Erik Lira hacia la selección no ha estado exento de esfuerzos y renuncias. Desde su infancia, el mediocampista visualizaba este momento, portando la camiseta nacional en sus sueños.

Hoy, al verse a las puertas de debutar en una Copa del Mundo, reflexiona sobre los momentos familiares y eventos sociales que tuvo que dejar de lado para alcanzar la élite del deporte.

Para él, cada sacrificio ha valido la pena con tal de representar a su país el próximo 11 de junio, fecha en la que asegura que el equipo dará su mayor esfuerzo.

“La verdad, siempre lo soñé, me veía con la playera de la selección, me imaginaba que podía pasar, hoy volteo y digo que todo ha valido la pena, no estar en fiestas, con la familia, está valiendo la pena, estoy en proceso de jugar, nadie puede venir a ganar a México, el 11 de junio, los que toque estar en la cancha, daremos el mayor esfuerzo, levantaremos la mano, daremos el salto varios”.

Competencia interna y el respeto a las jerarquías

Dentro del vestidor nacional, Lira se enfrenta al reto de competir por un puesto en el 11 titular con figuras de la talla de Edson Álvarez.

Lejos de ver esta situación como un conflicto, el jugador de Cruz Azul destaca la excelente relación personal con Álvarez y su disposición para acatar las decisiones del entrenador.

Su mentalidad se centra en ser un "jugador de equipo", listo para aportar desde cualquier rol que se le asigne.

“La verdad es algo que no me compete a mí, los jugadores tratamos de dar lo máximo, el entrenador decide, no hay punto medio, Edson es un tipazo, si es una competencia ni él ni yo lo pensamos, soy de equipo, donde me necesiten, me voy a poner la playera y listo, donde me toque, daré mi máximo esfuerzo, lo que me queda es entrenar, levantar la mano y estar listo”.

Finalmente, Lira no oculta su admiración por los referentes del equipo, específicamente por Guillermo Ochoa.

Ver al experimentado guardameta trabajar con la ilusión de un debutante en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) sirve de inspiración para los elementos más jóvenes del plantel.

Para Lira, compartir el vestuario con un icono como Ochoa es un privilegio que marca su primera experiencia mundialista.

“Memo es un ícono para todos, para mí es una figura, porque crecí viéndolo con la Selección, verlo es un privilegio, un honor, vivirá de manera diferente, es su último mundial, me imagino, es como un niño, el primero en el gimnasio, es un honor compartir vestidor y cancha”.



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