El pasado sábado por la tarde, el Aeropuerto de Manises en Valencia fue escenario de un suceso sumamente alarmante cuando un hombre de presunto origen marroquí logró infiltrarse en la zona de pistas y subirse al techo de un avión de la aerolínea Vueling.
El incidente, que se produjo poco antes del despegue programado de un vuelo con destino a Ámsterdam, provocó un retraso de dos horas y media en la operación aeroportuaria.
Según los reportes, el individuo accedió a las instalaciones de manera irregular y utilizó la escalerilla de pasajeros para trepar hasta la parte superior del fuselaje de un Airbus A320.
Una vez en el techo, el sujeto permaneció aproximadamente diez minutos caminando y corriendo por la cubierta mientras portaba una mochila, lo que generó una situación de extrema tensión para la tripulación y los trabajadores que presenciaban con evidente preocupación el riesgo de caída.
Durante este tiempo, el hombre profería discursos incoherentes sobre musulmanes, judíos y gitanos, lo que alertó de inmediato a las autoridades sobre su estado de salud mental.
La intervención de la Guardia Civil fue decisiva; tres agentes lograron establecer un diálogo con el hombre, ganándose su confianza para que descendiera por la misma escalerilla de acceso.
Tras ser identificado, se comprobó que no portaba armas en su mochila. Debido a sus facultades mentales alteradas, fue trasladado de urgencia a la Unidad de Psiquiatría del Hospital General de Valencia. Trascendió que ya había recibido tratamiento previo por crisis relacionadas con sus dificultades para viajar a Marruecos.
Aunque los pasajeros fueron reubicados en otra aeronave que partió a las 21:00 horas, el avión afectado debió someterse a una inspección técnica exhaustiva. Finalmente, la Guardia Civil inició diligencias por una posible infracción a la Ley Penal de la Navegación Aérea.
mla