La comunidad de Villa Constitución se encuentra en estado de alerta y profunda indignación tras la difusión de pruebas contundentes que exponen casos de violencia física y psicológica dentro de la estancia infantil "Manitos a la Obra" en Argentina.
El establecimiento fue clausurado de inmediato por las autoridades locales luego de que se hicieran públicos registros que muestran el trato degradante hacia niños de entre 2 y 6 años.
Filtran video de maestras insultando bebés
La investigación dio un giro decisivo gracias a la intervención de trabajadores del mismo centro.
Hartos de ser testigos de las irregularidades y el maltrato, integrantes del personal decidieron documentar en secreto las conductas de sus colegas.
El material resultante una serie de audios y videos revela un entorno de hostilidad donde las burlas y los castigos físicos eran moneda corriente.
Uno de los fragmentos más perturbadores muestra a una docente agrediendo a una bebé: la menor es sacudida con violencia y arrojada contra el suelo mientras la mujer le grita exigiendo obediencia.
En otros registros fonográficos, se percibe un tono de desprecio constante hacia los alumnos, incluyendo insultos hacia menores que simplemente realizaban actividades recreativas.
Respuesta institucional y social
Ante la gravedad de las pruebas, la justicia argentina ha imputado a tres docentes, quienes enfrentarán cargos por maltrato infantil.
Por su parte, el Ministerio de Educación y las autoridades municipales procedieron al cierre preventivo de la institución para garantizar la preservación de la escena y facilitar la investigación.
El impacto en la opinión pública no se ha hecho esperar. Bajo consignas de "Justicia para los niños", miles de ciudadanos han utilizado las redes sociales para exigir penas de prisión efectivas y cuestionar los protocolos de selección y supervisión del personal pedagógico en la región.
Estado de la causa
Actualmente, se realizan peritajes psicológicos a los menores afectados para determinar el alcance del daño sufrido, mientras que los padres de familia de la institución han comenzado a organizarse para presentar denuncias colectivas que aseguren que los responsables no vuelvan a estar frente a un aula.
EC