Lo que inició como el viaje de sus sueños terminó en una pesadilla para la familia de Piper James, una joven canadiense de 19 años que perdió la vida el pasado lunes 19 de enero en la isla K'gari (anteriormente conocida como isla Fraser).
El caso ha conmocionado a la comunidad internacional debido a la naturaleza del hallazgo: el cuerpo de la joven fue localizado en la playa rodeado por una jauría de dingos, los perros salvajes nativos de la región.
Cronología del fatal accidente
Piper, quien se había mudado recientemente a Australia para trabajar en un albergue de mochileros, fue vista con vida por última vez alrededor de las 5:00 horas, cuando se dirigió a la costa para nadar.
Apenas una hora más tarde, transeúntes que caminaban por la orilla del mar descubrieron la escena.
Según los primeros reportes, el cuerpo de la adolescente presentaba múltiples huellas de mordeduras y estaba custodiado por al menos diez ejemplares de dingo. Aunque el contacto con estos animales es común en la isla, un desenlace de esta magnitud ha sido calificado como "altamente preocupante" por el primer ministro de Queensland, David Crisafulli, quien prometió una investigación exhaustiva para esclarecer las causas exactas del fallecimiento.
Un adiós marcado por la determinación
Desde Canadá, sus padres, Todd y Angela James, compartieron el dolor de la pérdida. Recordaron a Piper como una mujer decidida que, a pesar de los temores familiares, buscó su independencia con firmeza. "Tengo 18 años y no pueden detenerme", fue la frase con la que defendió su deseo de explorar el mundo hace un año.
Padre le dedicó emotivo mensaje
Su padre le dedicó un emotivo tributo en redes sociales, destacando su paso por los servicios forestales de Columbia Británica (BC Wildfire Services) y su espíritu incansable:
"Nos destroza el corazón compartir la pérdida de nuestra hermosa Piper. Siempre recordaremos su risa contagiosa... quizás ya no estés, pero ¿cómo podremos olvidarte?"
El último mensaje
Angela James, madre de la joven, reveló que el último contacto ocurrió el sábado previo a la tragedia. En esa comunicación, Piper expresó su gratitud por el apoyo recibido para cumplir sus metas de surfear y viajar.
Las autoridades australianas han informado a la familia que los resultados de la autopsia podrían tardar hasta una semana, lo que determinará si el ataque de los caninos fue la causa directa de la muerte o si ocurrió posterior a algún otro incidente en el agua.
EC