Equipos de rescate trabajan intensamente para localizar a diez esquiadores desaparecidos tras una avalancha en el norte de California, informaron este 17 de febrero las autoridades locales. El incidente ocurrió en una región severamente golpeada por una potente tormenta invernal desde inicios de semana.
El alud se registró aproximadamente a las 11:30 horas locales en el Pico Castle, un destino emblemático dentro del Bosque Nacional de Tahoe. El fenómeno impactó directamente a un grupo de 16 personas, conformado por doce esquiadores recreativos y cuatro guías profesionales.
¿Cuál es el estado actual de las labores de rescate en el Pico Castle?
Según el Departamento del Sheriff del condado de Nevada, al menos seis de los esquiadores lograron sobrevivir al impacto inicial. Estas personas permanecieron en el lugar del siniestro a la espera de auxilio, mientras que los diez restantes continúan sin ser localizados.
Actualmente, 46 socorristas participan en las maniobras de búsqueda bajo condiciones climáticas calificadas como altamente peligrosas por las autoridades.
Las autoridades habían emitido previamente una advertencia de aludes para la cordillera de la Sierra Nevada, vigente hasta la madrugada del miércoles. Los expertos señalaron que el terreno no controlado es especialmente vulnerable debido a las precipitaciones extremas.
El Centro de Avalanchas de la Sierra advirtió que se esperan desplazamientos de nieve de gran tamaño durante la noche. Los equipos de emergencia priorizan la localización de las víctimas.
¿Qué impacto han tenido las condiciones climáticas en la región de la Sierra Nevada?
El Pico Castle, con una elevación de 2 mil 777 metros, ha recibido una carga histórica de nieve en un periodo muy corto. Cerca de la comunidad de Soda Springs se reportaron al menos 76 centímetros de nieve, lo que obligó a suspender todas las operaciones.
El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos informó que algunas zonas podrían recibir hasta 2.4 metros de nieve adicionales. Esta acumulación masiva incrementa el riesgo de nuevos aludes.
Se espera que la tormenta comience a despejarse hasta el final del miércoles, permitiendo el uso de apoyo aéreo si las condiciones lo permiten. Mientras tanto, los rescatistas en tierra deben avanzar con extrema cautela.
Este evento resalta la peligrosidad de los terrenos de montaña no controlados durante sistemas frontales de gran intensidad. Las familias de los desaparecidos aguardan noticias en los refugios cercanos, mientras la búsqueda continúa sin descanso a pesar del frío extremo y los vientos.
MQ