El caso de Pepe, un vecino del barrio de Bon Pastor en Barcelona, ha desatado una ola de indignación y protestas vecinales tras su detención y posterior ingreso en prisión por defenderse de un asalto.
El hombre, quien se desplaza en silla de ruedas y requiere de oxígeno constante debido a que padece Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), se vio involucrado en un fatal incidente cuando tomaba el sol en la vía pública.
El momento del ataque en Bon Pastor
Los hechos ocurrieron frente al número 1 del paseo de Mollerussa, donde un joven de 18 años, a bordo de un scooter eléctrico, se acercó por la espalda a Pepe para intentar arrebatarle una cadena de oro que llevaba al cuello.
Ante la agresión, el adulto mayor reaccionó utilizando una navaja que portaba habitualmente para sus actividades cotidianas.
Durante el forcejeo, Pepe hirió al asaltante en el pecho, provocándole la muerte en el lugar poco tiempo después. Tras el suceso, elementos de la policía procedieron a la detención inmediata del hombre de 66 años.
La situación jurídica de Pepe ha generado controversia. Inicialmente, un juzgado ordenó su ingreso en prisión preventiva sin derecho a fianza, por lo que fue trasladado al Centro Penitenciario Brians, donde permaneció dos días y manifestó haberlo "pasado mal".
Sin embargo, debido a su delicado estado de salud, el pasado 16 de abril se le concedió la libertad provisional. Actualmente, Pepe continúa su proceso judicial bajo la medida de arresto domiciliario mientras las autoridades investigan a fondo las circunstancias de los hechos.
Un historial de inseguridad y respaldo vecinal
Los vecinos y familiares de Pepe se han volcado a las calles para exigir su liberación total, asegurando que es una "buena persona" y que actuó estrictamente en defensa propia.
En redes sociales y manifestaciones, se ha criticado que el sistema judicial procese a una víctima vulnerable mientras el asaltante, un joven originario de Argelia que estaba por cumplir 19 años, contaba ya con varios antecedentes de robos.
A pesar de haber obtenido el beneficio del arresto domiciliario por su condición médica, el futuro legal de Pepe sigue siendo incierto mientras se determina si su reacción se ajusta a los parámetros legales de la legítima defensa en España.
DR