El virus Bundibugyo, responsable de un brote en la República Democrática del Congo que ya provocó más de 130 muertes, representa un desafío sanitario debido a la ausencia de tratamientos y vacunas específicas, según especialistas en enfermedades infecciosas y autoridades de salud.
La doctora Celine Gounder, epidemióloga y especialista en enfermedades infecciosas que participó en la respuesta contra el brote de ébola de África Occidental entre 2014 y 2016, afirmó que no existe ninguna vacuna cercana a la fase de ensayos clínicos.
- Internacional
El doctor Vasee Moorthy, asesor especial de la oficina del científico jefe de la Organización Mundial de la Salud, señaló que la vacuna candidata más avanzada no estaría disponible antes de seis o nueve meses.
Inexistencia de vacunas y retrasos en tratamientos
El virus Bundibugyo pertenece a una de las variantes que provocan la enfermedad . El virólogo y veterinario de la Universidad de Texas Medical Branch, Tom Ksiazek, recordó que esta variante ya causó otros dos brotes en la región de la cuenca del río Congo desde su identificación en 2007.
El virus se transmite mediante contacto con fluidos corporales de personas enfermas o fallecidas, como sangre, sudor, vómito y heces. Los trabajadores sanitarios y familiares que atienden pacientes enfrentan el mayor riesgo de contagio.
Estrategias de contención y medidas de prevención
Aunque especialistas consideran que Bundibugyo presenta una mortalidad menor frente a otras variantes del ébola, la tasa de fallecimientos supera el 30 por ciento.
Ante la falta de vacunas y tratamientos, los equipos de salud centran sus esfuerzos en rastreo de contactos, aislamiento de pacientes, educación comunitaria y medidas de protección para personal médico.
Los expertos también destacaron la importancia de garantizar entierros seguros para evitar más contagios.
LV