En un operativo de control rutinario que terminó en un hallazgo insólito, la Seccional de Tránsito y Transporte de la Policía del Valle del Cauca capturó a una mujer de 28 años que pretendía traficar estupefacientes utilizando una modalidad de ocultamiento poco convencional en Colombia.
La detención se produjo el pasado 24 de marzo de 2026 en la vía que comunica a Cali con Andalucía, a la altura del municipio de Buga.
Un "crecimiento" sospechoso delató a la capturada
La mujer, identificada como Marcela Alarcón, viajaba como pasajera en un bus de servicio público que cubría la ruta entre la capital del Valle y Bogotá. Según el reporte oficial de la brigadier general Sandra Liliana Rodríguez, comandante de la Policía del Valle, la morfología de la ciudadana llamó la atención de los agentes debido a un tamaño pectoral desproporcionado e inusual.
Además de su apariencia física, la actitud nerviosa de Alarcón durante la inspección técnica motivó a las autoridades a realizar un registro más exhaustivo. Al verificar el área, los uniformados descubrieron que la mujer portaba un chaleco de silicona diseñado específicamente para simular prótesis mamarias de gran volumen.
Casi 3 kilogramos de base de coca incautados
Al inspeccionar el accesorio, se confirmó que en su interior no había material médico, sino dos paquetes compactos que contenían una sustancia blanquecina. Las pruebas técnicas de campo arrojaron un resultado positivo para base de coca, con un peso total de 2.696 gramos.
Con este cargamento, la capturada pretendía completar una ruta que inició en Popayán, pasó por Cali y tenía como destino final la ciudad de Bogotá. Las autoridades señalaron que estas rutas terrestres que conectan el sur del país con la capital son corredores estratégicos que la Policía Nacional vigila para contrarrestar el tráfico de estupefacientes.
Antecedentes judiciales y situación legal
La investigación preliminar reveló que Marcela Alarcón registra un amplio prontuario judicial, con anotaciones previas por delitos de hurto, falsedad personal y tráfico de estupefacientes. Se presume que ya había realizado traslados similares bajo modalidades de ocultamiento parecidas en el pasado.
Pese a la contundencia del hallazgo en flagrancia, la mujer no aceptó los cargos imputados por la Fiscalía General de la Nación ante un juez de control de garantías. Por el momento, permanece bajo custodia judicial mientras se define su situación penal por el delito de fabricación y porte de estupefacientes.
Otros métodos de ocultamiento detectados
Este caso se suma a otros operativos recientes en el país, como la incautación en el aeropuerto El Dorado de 71 kilos de cocaína ocultos en tallos plásticos que simulaban flores naturales, demostrando la sofisticación creciente de las redes de narcotráfico para evadir los controles policiales.