El hallazgo de una madre y su hijo sin vida dentro de su propia vivienda ha causado conmoción en Colombia, luego de que ambos fueran encontrados enterrados en el patio del inmueble donde residían, tras haber sido reportados como desaparecidos desde abril pasado.
Las víctimas fueron identificadas como Mireyda Ordóñez, de 35 años, y su hijo de 11 años, quienes desaparecieron el 19 de abril en el corregimiento de San Antonio de los Caballeros, en el municipio de Florida, Valle del Cauca.
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Desde entonces, familiares y habitantes de la comunidad iniciaron una intensa búsqueda, que incluyó marchas, difusión de información y llamados a las autoridades para dar con su paradero.
Durante semanas, la incertidumbre creció entre los allegados, quienes incluso alertaron sobre situaciones extrañas en la vivienda. Vecinos reportaron olores fuertes provenientes del inmueble, lo que incrementó las sospechas de que algo grave había ocurrido en el lugar.
Localización de los cuerpos
El caso dio un giro el pasado 13 de mayo, cuando agentes del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) acudieron al domicilio para realizar una inspección más detallada. Fue entonces cuando, tras una revisión en el patio, específicamente en una zona donde había indicios de tierra removida, se localizaron los cuerpos enterrados, confirmando el trágico desenlace.
El hallazgo generó indignación no solo por la violencia del crimen, sino porque los cuerpos permanecieron ocultos en el mismo sitio donde madre e hijo vivían. La escena fue acordonada por las autoridades, quienes iniciaron las diligencias correspondientes para el levantamiento de los cuerpos y la recolección de pruebas que permitan esclarecer lo sucedido.
En cuanto a las investigaciones, las primeras hipótesis apuntan a la pareja sentimental de la mujer como principal sospechoso. Se trata de un hombre identificado como Marco Antonio Ramírez Alzate, de 26 años, quien también fue encontrado sin vida días antes en otra zona, lo que ha complicado la reconstrucción de los hechos.
De acuerdo con las líneas de investigación, se presume que el sujeto habría estado involucrado en la muerte de la mujer y el menor, en un posible caso de violencia intrafamiliar. Sin embargo, las autoridades continúan analizando la evidencia y no descartan otras hipótesis, mientras avanzan los estudios forenses para determinar con precisión las causas de muerte.
El caso ha provocado una fuerte reacción social en la región, donde vecinos y usuarios en redes sociales han expresado su indignación y exigido justicia. La brutalidad del hecho y las circunstancias en las que fueron encontrados los cuerpos han reavivado el debate sobre la violencia al interior de los hogares.
La brutalidad del hecho y las circunstancias en las que fueron encontrados los cuerpos han reavivado el debate sobre la violencia al interior de los hogares.
Hasta el momento, la Fiscalía no ha emitido un informe final, pero se espera que en los próximos días se den a conocer nuevos avances que permitan esclarecer completamente este crimen que ha estremecido a la comunidad.