El Partido Comunista de Cuba (PCC) ha aprobado un programa económico de emergencia que introduce medidas inéditas de apertura y libre mercado en la isla.
Tras una jornada de debates a puerta cerrada, el plan busca responder a la grave crisis financiera y energética que mantiene al país bajo apagones de hasta 20 horas diarias y una creciente tensión social.
Claves del nuevo plan económico
El documento, que será presentado ante la Asamblea Nacional, contempla una transformación profunda en la gestión económica del país, inspirada en los modelos de China y Vietnam. Entre los puntos más destacados se encuentran:
- Apertura a la inversión privada: Se ampliarán las autorizaciones para crear empresas privadas y se permitirá que cubanos residentes en el exterior inviertan en el sector turístico.
- Autonomía empresarial: Las empresas estatales tendrán mayor libertad de gestión y podrán asociarse con el sector privado.
- Comercio exterior directo: Los negocios privados podrán importar y exportar productos sin necesidad de intermediarios estatales.
- Reformas financieras: Se anticipan modificaciones en el mercado cambiario para intentar estabilizar la economía.
"Cambiar lo que haya que cambiar"
El presidente Miguel Díaz-Canel cerró la sesión del PCC con un discurso pragmático, asegurando que la realidad impone cambios urgentes.
"El primer deber del Partido... no es explicar mejor la crisis, sino cambiar lo que haya que cambiar", afirmó el mandatario, reconociendo que la vida del pueblo se ha vuelto "tan dura" que la transformación es necesaria para la supervivencia del modelo.
La decisión llega en un momento crítico. En las últimas semanas, se han registrado manifestaciones barriales y "cacerolazos" debido a la desesperación de la población por la falta de suministro eléctrico y las limitaciones en servicios básicos como salud y transporte.
La presión de Estados Unidos y la respuesta internacional
El gobierno cubano atribuye el agravamiento de la crisis al "cerco energético y financiero" impuesto por Estados Unidos. Desde Washington, la administración estadounidense mantiene una postura de vigilancia.
- Internacional
El vicepresidente JD Vance señaló recientemente que el sistema cubano "no ha funcionado" y condicionó una mejora en las relaciones bilaterales a que la isla tome "decisiones acertadas" en materia económica.
Pese a la apertura económica, el PCC ha dejado claro que, aunque está dispuesto a encarar reformas en su modelo de mercado, no discutirá su sistema político y social unipartidista. Se espera que el Parlamento cubano ratifique estas medidas en una sesión especial convocada de manera sorpresiva.
LV