El conflicto en Medio Oriente ha dado un giro alarmante este miércoles 29 de julio de 2026.
Irán lanzó una serie de misiles contra fuerzas estadounidenses, mientras que Estados Unidos y Arabia Saudita respondieron con ataques conjuntos contra milicias respaldadas por Teherán en territorio iraquí, resultando en la muerte de al menos 20 combatientes.
Ataques coordinados en Irak y Jordania
La escalada militar se manifestó en múltiples frentes de manera simultánea.
Aviones de combate estadounidenses y saudíes atacaron sitios logísticos y de armamento en el este de Irak y la zona de Mosul.
Las Fuerzas de Movilización Popular (PMF) confirmaron 20 muertos y 32 heridos, además del fallecimiento de seis asesores iraníes.
Por otra parte, la Guardia Revolucionaria de Irán disparó misiles balísticos contra la base aérea Muwaffaq Salti en Jordania, un centro logístico clave para EE.UU..
Afortunadamente el ejército jordano informó que logró interceptar y destruir cinco misiles iraníes, sin que se reportaran bajas inmediatas.
Impacto en la economía global y el sector energético
Las hostilidades han impactado directamente en los mercados financieros. El precio del crudo Brent subió un 7,3%, situándose en 88,09 dólares por barril.
La crisis energética se agrava
El Estrecho de Ormuz permanece efectivamente cerrado tras nuevos ataques iraníes, colapsando un acuerdo interino previo.
En Abqaiq rebeldes hutíes en Yemen, aliados de Irán, atacaron instalaciones de Saudi Aramco, empresa capaz de procesar 7 millones de barriles diarios.
Por otra parte una refinería en Jazan, en la costa del Mar Rojo, debió suspender operaciones por daños tras un ataque con drones.
Reacciones diplomáticas y advertencias
El presidente de EE.UU., Donald Trump, declaró que su país está respondiendo "con mucha fuerza" y que Irán sabía que esto venía.
Por su parte, el gobierno de Irak calificó los ataques de EE.UU. y Arabia Saudita como una "violación flagrante de su soberanía", lo que resultó en la suspensión de una visita oficial del primer ministro iraquí a territorio saudí.
En el ámbito marítimo, la tensión se extendió hasta Egipto, donde ataques con drones causaron incendios en dos buques de gas natural en el puerto de Damietta, marcando una expansión significativa del área de conflicto.
Sin salida diplomática a la vista
Irán ha rechazado recientemente una propuesta de Omán para gestionar conjuntamente el tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz, insistiendo en que la situación en la vía navegable no volverá a ser como antes de la guerra, cuando los barcos circulaban libremente.
LV